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Gampopa


El doctor de Dhagpo. La vida de Gampopa
Por: Paul Waibl

Gampopa fue el principal discípulo de Milarepa y el maestro del primer Karmapa, Düsum
Kyempa. En la época del Buda histórico Shakyamuni, la encarnación de Gampopa era
llamada Chandrapada y vivía como el hijo de un hombre rico en Rayagaha. Fue un gran
Bodisatva que se hizo discípulo del Buda.
En el lugar de la montaña del buitre, donde el Buda dio muchas enseñanzas Mahayana,
Chandrapada pidió las enseñanzas hoy conocidas como el Sutra Samadiraja. En ese Sutra el
Buda comenta su conexión con Chandrapada en vidas anteriores.
Hace muchas kalpas (1), en la época que declinaron las enseñanzas del Buda
Ratnapadmacandra, había un Bodisatva llamado Supuspacandra. Él dio enseñanzas a
muchos otros Bodisatvas cerca del palacio del Rey Suradatta, quien ejecutó a
Supuscapandra. Luego cambió de forma de pensar sobre las enseñanzas y se arrepintió
profundamente de lo que había hecho. El Buda explica en el Sutra Samadiraja que él mismo
había sido el rey y Chandrapada había sido el Bodisatva Supuscapandra.
Luego que había enseñado el sutra, el Buda preguntó quien podría difundir esta enseñanza
en el futuro. Chandrapada prometió que lo haría. El Buda entonces predijo que él nacería en
Tíbet como un médico Bodisatva. En el Sutra del Loto la profecía del buda dice: “Ananda, en
el futuro, luego de mi paranirvana (2) habrá en el norte un monje llamado “Doctor”.
Aparecerá como un gran Bodisatva por haber servido a cientos de miles de Budas en vidas
previas y por sus infinitos cuidados hacia el primer Buda. El enseñará el Mahayana completo”
De acuerdo con esa profecía, Gampopa nació en 1079 en Nyal, al sur del Tíbet, en la familia
de un médico que también era un yogui. Desde su niñez recibió enseñanzas de su padre, así
que a la edad de quince años ya tenía la maestría de muchos tantras de la vieja tradición y
había estudiado las ocho ramas de la medicina. A la edad de veintidós años se casó y tuvo
dos hijos. Ambos murieron en una epidemia donde su esposa también enfermó. Ninguna
medicina o ritual ayudaba, y aunque estaba irremediablemente enferma y la muerte era
inevitable, ella no podía morir. Gampopa le preguntó si había cosas a las que estuviera
apegada. La casa o la tierra podría dárselas a los monjes o sus joyas podría dárselas a los
pobres. Pero su esposa le dijo que no podía soportar dejarlo para que el se casara con otra
mujer. Gampopa le prometió que nunca volvería a casarse y que en vez de eso dedicaría
toda su vida al Darma. Luego de hacer este voto en presencia de su tío, su esposa murió
pacíficamente.
Luego de la muerte de su esposa Gampopa dividió sus posesiones en tres partes: una para
las ofrendas y oraciones para su esposa, la segunda como una ofrenda para acumular mérito
y la tercera para su práctica del Darma. Construyó una estupa y formó muchas “tsa tsas” (3)
de las cenizas de su esposa. Luego concentrándose en la práctica del Darma, tomó los votos
de monje y le fue dado el nombre de Sönam Rinchen o “precioso y lleno de mérito”. Durante
el día estudiaba apasionadamente y durante la noche meditaba concentradamente
principalmente en las enseñanzas y transmisiones Kadampa. Gampopa podía vivir fácilmente
en samadhi sin comida por hasta seis días, con todas sus emociones perturbadoras disueltas
y su cuerpo lleno de gozo.
Una vez un yogui verde vestido de harapos apareció ante Gampopa en una visión, posando
su mano sobre la cabeza de Gampopa, entonces se llenó un dedo de saliva y lo lanzó hacia
su cara. Gampopa inmediatamente sintió que sus meditaciones profundizaban en una
experiencia más clara de la realidad. Los monjes a los cuales les describió su experiencia
dijeron, “tu eres un monje instituido completamente y has mantenido los votos
perfectamente. Si alguien como tu tiene esas visiones, es un signo de grandes obstáculos
porque los sueños descomunales vienen del demonio Beghur. Es preferible que vayas con tu
maestro y pídele una práctica especial, entonces pídele a muchos monjes que te bendigan
con el ritual de las cientos de ofrendas de torma (4)”. Gampopa hizo lo que se le dijo, pero
seguía teniendo visiones del gran yogui.
Al mismo tiempo en una cueva, Milarepa estaba dando a sus hijos del corazón. El mayor de

sus discípulos preguntó quien enseñaría y mantendría su linaje luego de su muerte. Milarepa
dijo que un buen discípulo vendría, y les prometió que a la mañana siguiente les diría de
donde. Al día siguiente Milarepa se despertó más temprano que de costumbre, reunió a sus
discípulos y benefactores, y les dijo: “el que recibirá y sostendrá mis enseñanzas vendrá
pronto. Es un monje completamente instituido que tiene el título de “médico”. Él mantendrá
mis enseñanzas y la esparcirá ampliamente. Anoche soñé que llegaba con una jarra de cristal
completamente vacía y yo la llené con el néctar de mi vasija de plata. Este viejo padre ahora
tiene un hijo que beneficiará a incontables seres y derramará la luz de las enseñanzas del
Buda al igual que el sol naciente ilumina la tierra. Estoy lleno de alegría y felicidad.”
Al poco tiempo, mientras Gampopa circulaba por una estupa, escuchó la conversación de
tres mendigos que discutían la manera más fácil de conseguir comida. El más anciano entre
ellos les dijo a los otros dos que la mejor forma era ser como Milarepa, el rey de los yoguis,
que nutría su cuerpo con la comida de la meditación, mantenía su cuerpo caliente con el
tummo, el yoga del calor interno, y practicaba el Mahamudra día y noche.
Cuando Gampopa escuchó el nombre de Milarepa, sabía que era el yogui que se le apareció
en sus visiones y en ese instante sintió gran confianza. Sus sentimientos eran tan
sobrecogedores que se desmayó. Al recuperar su consciencia, se postró muchas veces hacia
la dirección del yogui e hizo muchas oraciones con gran devoción. Gampopa estaba
completamente inspirado y alcanzó un estado en meditación que no había experimentado.
Su único pensamiento era conseguir a Milarepa. Al día siguiente invitó a los tres mendigos a
un festín y les pidió que le dijeran lo que sabían de Milarepa. El mayor de ellos le prometió a
Gampopa mostrarle el camino hacia el yogui.
Esa noche Gampopa hizo ofrendas y oraciones a las tres joyas (Buda, Darma, Sanga), y
luego soñó que soplaba una gran trompeta que resonaba en cada lugar de la tierra. Entonces
tocó un tambor en el cielo y su sonido solemne y placentero alcanzó a innumerables
personas y animales. Una mujer joven llegó a sus sueños y le dijo: “estas tocando el tambor
y no solo bendices a las personas sino también a los animales”. Le dio una calavera llena de
leche y añadió: “porque tu bendices aún a los animales, por favor bebe esta leche. Pronto
vendrán no solo los animales sino también todos los seres de los seis reinos. Ahora voy al
Oeste”, entonces desapareció.
Luego Gampopa comentó “los seres humanos que escucharon el sonido del tambor son mis
discípulos de menor capacidad que deben practica el Darma paso a paso. Los animales que
escucharon el tambor son mis discípulos yoguis que practican meditación en cuevas. Esa
visión también revela mi necesidad de ir en busca de mi guru, Milarepa, y confiar únicamente
en sus instrucciones en el camino hábil del Mahamudra.”
Gampopa, acompañado del viejo mendigo, partió a buscar a Milarepa, su deseo de alcanzarlo
era tan inmenso, que nunca descansaba. Luego de un tiempo el viejo mendigo lo dejó,
Gampopa seguía por su propia cuenta y cuando se extraviaba el viejo mendigo aparecía de
nuevo y lo guiaba. Mucho después Gampopa se dio cuenta que los tres mendigos eran
emanaciones de Milarepa. Continuando su viaje supo que Milarepa se quedaba en Churwar
en Drin. Luego de caminar por millas, llegó al centro de una gran planicie y, completamente
exhausto, se desmayó. Cuando finalmente volvió en sí, todo su cuerpo palpitaba de dolor.
Estaba sediento pero no pudo moverse por dos días. Durante esos días rezó con fuerte
devoción hacia Milarepa. Un monje vino y le ofreció agua y comida. Gampopa estaba
completamente renovado y emprendió de nuevo su viaje.
Mientras tanto Milarepa enseñaba el Darma en el Pico de la Fortuna Gozosa. De cuando en
cuando se detenía y permanecía silencioso, entonces de pronto se reía profundamente. Uno
de sus discípulos le preguntó porque, y, como podía leer los diferentes estados mentales de
sus estudiantes, Milarepa respondió que su hijo, el monje de Ü, había llegado a Dingri y se
había desmayado. “En su agonía me pedía ayuda con gran sinceridad y devoción y en mi
samadhi le envié bendiciones. Me sentía lleno de gozo y reí fuertemente”.
El discípulo continuó: “¿cuando llegará?” a lo cual Milarepa respondió que llegaría en uno o
dos días. El estudiante entonces preguntó si tendrían el buen karma de encontrarse con él.
“Si”, respondió Milarepa, “y quien quiera que tenga el privilegio de acomodar su sitio una vez
que llegue será capaz de alcanzar un gran progreso en su práctica de meditación. Quien
quiera que tenga la bendición de verlo por primera vez será llevado a las tierras puras.”

Cuando Gampopa llegó a la aldea, le pidió ayuda a una mujer para encontrar a Milarepa. Ella
le preguntó de donde venía, lo invitó a entrar, le dio té y comida. Ella era discípula de
Milarepa y le dijo a Gampopa: “el maestro sabía que vendrías. Sabía de tu malestar en Dingri
y te bendijo en samadhi. Yo recibí su autorización para ser la primera en darte la
bienvenida.”
Gampopa comprendió que era la bendición de Milarepa la que lo había salvado. Concluyó que
debía ser muy especial y se volvió un poco orgulloso de sí mismo. Por lo tanto Milarepa se
negó a ver a Gampopa durante un tiempo. Cuando se encontraron por primera vez,
Gampopa le ofreció a Milarepa dieciséis onzas de oro como una ofrenda de Mandala así como
un fino té. Entonces se presentó, contó sobre su viaje y le pidió a Milarepa contar la historia
de su vida. Milarepa miró hacia el espacio, entonces con sus ojos aún fijos, tomó un poco de
oro del Mandala y lo arrojó al cielo, y dijo: “ofrezco esto a mi maestro Marpa”, de pronto una
luz y música celestial llenó el aire. Milarepa tomó un cráneo humano lleno de vino tomó la
mitad y le dio el resto a Gampopa. Gampopa, siendo un monje completamente instituido,
quien se suponía que debía abstenerse completamente del alcohol, vaciló. Milarepa le dijo:
“no pienses mucho, sencillamente bébelo”. Gampopa se lo bebió completamente, lo cual le
confirmó a Milarepa que Gampopa recibiría todas las transmisiones sin excepción.
Milarepa entonces preguntó su nombre. “Me llaman Sonam Rinchen”. Milarepa repitió el
nombre varias veces, entonces explicó “estas aquí porque has acumulado un mérito
inconmensurable (Sonam), y eres realmente muy valioso (Rinchen) para todos los seres
sintientes.” Para darle la bienvenida, cantó la historia de su vida, entonces le preguntó a
Gampopa sobre las enseñanzas y empoderamientos que había recibido y sus experiencias.
Le dijo a Gampopa que esas primeras iniciaciones y empoderamientos eran excelentes y muy
profundos pero hizo hincapié en la importancia de una correcta relación kármica para recibir
las bendiciones e instrucciones raíces del linaje Kagyu. Lo inició en la práctica de Semilla de
Diamante (Dorje Phagmo) y le dio instrucciones esenciales.
Gampopa comenzó a tener experiencias meditativas positivas, pero comparando las
enseñanzas de Milarepa con las que había recibido de otros maestros comenzó a tener
dudas. Y le preguntó a Milarepa para clarificar algunos puntos con respecto a la correcta
visión, meditación y conducta. En una canción Vajra Milarepa resumió todas las enseñanzas
y todas las dudas de Gampopa desaparecieron, y con gran entusiasmo y diligencia regresó a
su práctica de meditación. Meditando desnudo en una cueva, espontáneamente comenzó a
experimentar el calor y gozo internos. Luego de meditar por siete días en la cueva vio Budas
de las cinco familias de las cinco direcciones. Milarepa comentó, “esa experiencia es como si
un hombre presionara sus ojos y viera dos lunas enfrente de sí. Lo que has experimentado
es sencillamente porque has controlado tus vientos internos de energía. Eso no es ni bueno,
ni malo.”
Aunque recibió esos comentarios desilusionadores, Gampopa continuó practicando la
meditación completamente inspirado. Milarepa explicó los diferentes estados de desarrollo de
los diferentes canales de energía, los vientos energéticos y las esencias que había conducido
a Gampopa a tales experiencias. Gampopa fue entonces capaz de discriminar el significado
de su experiencia e hizo profundos progresos en su práctica.
Una vez Gampopa vio un eclipse solar y lunar al mismo tiempo cuando el sol y la luna
estaban totalmente oscurecidos por el demonio Rahu. Milarepa explicó que eso fue causado
por los vientos de energía en los canales izquierdo y derecho que entran en el canal central.
Poco después Gampopa tuvo una visión del mandala completo de Hevajra Rojo. Cuando pidió
explicaciones, Milarepa respondió que la esencia roja había ascendido y se había estabilizado
a nivel del corazón. Sugirió que Gampopa debería mantenerse en meditación de manera
espontánea y relajada. Una noche Gampopa vio su cuerpo como un esqueleto sin carne,
enlazado por muchos canales energéticos. Milarepa recomendó que practicara de manera
más suave, porque los vientos de energía se habían vuelto endurecido por su práctica
extenuante.
Una noche Gampopa estaba meditando en su yidam (5), haciendo Guru Yoga, y rezándole a
Milarepa. Justo antes del ocaso, hizo una meditación enfocándose en el viento sostenedor de
la vida. Cayó dormido por un instante, y en un sueño vívido aparecieron veinticuatro signos
poco comunes. Vestía un sombrero puntiagudo con decorados de seda multicolor y una
pluma de buitre en la punta. Sus zapatos eran verde-azulados, y su camisa era de seda
blanca con puntos rojos, adornados con perlas e hilos de oro. Tenía un cinturón y un manto

especial, y en su mano derecha una fuerte vara de madera de sándalo decorada con piedras
preciosas. En su mano izquierda tenía una copa de calavera llena de néctar dorado. Se dijo a
sí mismo, “esta debe ser mi copa de beber”. Tenía un bolso multicolor lleno de arroz, de lo
cual dijo: “que esta sea mi comida del Darma”, y se la cargó al hombro. Soñó con un una
piel de antílope negro con la cabeza y las cuatro pesuñas intactas y dijo: “este será mi
asiento de meditación”. A su lado derecho observó una bella pradera dorada llena de flores
de oro donde pastaban muchas ovejas y vacas a las que observaba como un pastor. A su
lado derecho vio una pradera cubierta con grama turquesa y azul, flores de muchas
variedades y colores donde habían mujeres postrándose ante sí. En el centro sobre un loto
entre las flores doradas, se sentó en postura de meditación. En frente del Bodisatva había
una gran fuente y detrás de sí una luz brillaba junto con llamas abrazadoras de fuego. Desde
su corazón irradiaba una luz solar y lunar.
Gampopa le contó a Milarepa sobre su sueño con una canción vajra, a la cual Milarepa
respondió con una canción vajra explicándoles los detalles a su discípulo:
El sombrero significa que la visión de Gampopa está más allá de arriba y abajo y que
mostrará la esencia de las enseñanzas. Los bellos colores de la tela es un signo que será
capaz de explicar todas las diferentes escuelas sin mezclarlas. La pluma de buitre en la punta
simboliza que ganará la realización del Mahamudra, la más alta visión, y verá la esencia clara
no nacida.
Los zapatos significan que irá desde el pequeño vehículo hasta el gran vehículo y la
decoración y el color verde muestra que obtendrá los cuatro cuerpos de Buda.
La camisa de seda es un signo de que esta libre de fallas, sus puntos rojos simbolizan el
amor y la compasión hacia todos los seres sintientes.
Gampopa ha encontrado un maestro perfecto, simbolizado por su bastón, y las piedras
preciosas son sus méritos. Mantener el bastón con la mano derecha, mientras camina
gozosamente, muestra que alcanzará la tierra pura.
El cráneo es un signo de que Gampopa demostrará la vacuidad y el néctar dorado es la
experiencia de gran gozo. Sostener el cráneo con la mano izquierda significa que todas sus
experiencias internas nunca lo abandonarán.
El bolso multicolor indica que traerá todas las diferentes formas en el camino y cargar el
bolso indica que seguirá el camino Mahayana con sabiduría y compasión. El arroz denota
larga vida y buena salud, nutrida por el alimento de la meditación.
La piel de antílope significa atención, su cabeza y pesuñas intactas – la perfección de la
bodichita y la realización de las cuatro cualidades inconmensurables. Pensar en esto como el
sitio de meditación significa que Gampopa ganará la realización de la unión de la sabiduría y
la compasión.
Las flores doradas en su lado derecho muestra el incremento del mérito mientras que las
ovejas y vacas son un signo de que el refugio en el Darma llenará los deseos de todos los
seres sintientes.
El pensamiento de estar vigilando representa que Gampopa siempre estará lleno de
compasión hacia aquellos que están necesitados y sufriendo.
La pradera verde predice que realizará la unidad de la sabiduría y el gozo, mientras que las
flores multicolores representan las diferentes experiencias que gradualmente ocurrirán
internamente.
Las mujeres postrándose demuestran que alcanzará la maestría de la morada de las dakinis
en sus canales de energía.
Las flores doradas en el centro son un signo de que Gampopa atraerá muchos monjes con su
perfecta observación y disciplina y fuerte samadhi.
El Bodisatva del loto le indica a Gampopa que no permanecerá en el nirvana sino que se
manifestará lleno de compasión, en muchas formas para trabajar por el beneficio de todos

los seres sintientes.
La fuente es el Darma fluyendo por siempre.
La luz radiante significa que purificará el Tíbet con sus acciones positivas y utilizará el fuego
del tummo para derretir el hielo de la mente divagante. El sol y la luna en su corazón
significa que permanecerá en un estado de clara luz mas allá del ir y venir.
Luego de que Milarepa apuntó cada detalle del sueño de Gampopa, hizo una profecía de que
todos los signos sean completamente realizados. Gampopa podía entender completamente la
naturaleza de la mente y de esa experiencia podía tener una confianza suprema en Milarepa,
viéndolo como un Buda. Entonces le dio varias enseñanzas sobre los estados del bardo y
como pueden ser transformados con métodos tales como el yoga del sueño o del cuerpo
ilusorio.

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(1): Kalpa: un vasto período de tiempo
(2): Parinirvana: la muerte del Buda, entrada del Buda en el nirvana final
(3): Tsa Tsa: impresión de arcilla hecha con un metal que contiene la figura hueca de la
deidad o símbolo sagrado
(4): Torma: ofrenda hecha de pasta, decorada con mantequilla
(5): Yidam: deidad de meditación que es la encarnación de un aspecto particular de la
iluminación.
Traducido de Buddhism Today 2000, Volume 8.