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Análisis de la Meditación


«A pesar de morar en un bosque de seres sublimes que son como los abundantes árboles con hojas de conocimiento, flores de experiencia, y frutos de la realización del profundo y definitivo Dharma, soy como un viejo árbol seco con podridas raíces de esfuerzo, con marchitadas inclinaciones de sabiduría, y sin ninguna hoja de experiencia; no soy para nada capaz de proveer una fresca sombra donde los seres sublimes puedan descansar.

 

Sin embargo, me temo que no podré cumplir las expectativas de mis hermanos vajra, aquellos con los cuales he inclinado mi cabeza a los pies de loto de nuestro guru quien es realmente un Buddha, bebiendo el elixir de las enseñanzas Vajrayana y manteniendo los samayas [sin defecto alguno] como el sol finalizando su rumbo en un cielo despejado.

 

Por esto, dejando de lado las elaboraciones de los ocho dharmas mundanos, como el usar un lenguaje elocuente para complacer y adular a los seres mundanos, voy a hablar brevemente pero francamente de el método de practicar la calma mental en un nivel principiante de meditación.

 

Algunos de los sostenedores de la doctrina de mahamudra y mahasandhi hoy en día [y] la mayoría de los grandes meditadores que han recibido instrucciones mentales enseñan a mirar directamente, desde el inicio, a la naturaleza de cualquier pensamiento que surja y establecer la mente en esto sin avaricia. Considerando esto solo como suficiente, hay muchos que orgullosamente afirman tener la meditación y conducta que el Dharma diserta.

 

Aquí, si yo, un viejo estúpido, francamente divulga el camino que aparece en mi mente, sin mantener ningún secreto, sería como sigue.

 

El método general de las instrucciones mentales tiene dos partes:

 

  1. Impartir instrucciones a los seres sublimes, quienes han entrenado en samadhi en sus vidas pasadas y tienen una práctica previa la cual reanudar.
  2. Impartir instrucciones a las personas ordinarias que no tienen ningún mérito.

 

A los seres sublimes, el samadhi de la calma mental unificado con un especial percepción profunda ocurre espontáneamente, solo por mirar directamentente a la naturaleza de cualquier pensamiento que surja desde su más temprano origen.  La tradición cuenta de innumerables personas que su realización manaba precipitadamente desde la vastedad, como Saraha en la antigua India, el discípulo de Mila; Repa Sangye Kyab, Drubchen Lingrepa, Gyalwa Yangonpa, Lord Lachiwa y así en adelante en Tibet.

 

Incluso en los tiempos modernos, la realización de una profunda percepción ocurre espontáneamente a nuestro precioso guru -la corona de todos los siddhas- cuando tenía veintisiete años. La estabilidad mental de la calma mental también le ocurrió a él por si sólo, si ningún tipo específico de esfuerzo requerido. Lo que respecta a él, él continuamente mantuvo un ininterrumpido samadhi que unificó la calma mental y una especial profunda percepción, incluso en sus sueños nocturnos.

 

Él fue el segundo Vajradhara, al ser igual en la realización de los previos maestros Kagyüdpa, como Gyalwa Yangpopa.

 

Así, seres sublimes como él pueden consumar todos los propósitos simplemente al mirar directamente, desde su inicio, la naturaleza de cualquier pensamiento que naciera, y mantener el continuo en el cual es ni meditación ni tampoco distracción. Por consiguiente, es perfectamente correcto hacer esto.

 

En la otra mano, no es bueno para una persona ordinaria quien, como yo, no ha heredado ningún entrenamiento meditativo de las vidas pasadas para mirar directamente, desde el inicio, a la naturaleza de cualquier pensamiento que nazca.

 

Por ejemplo, cuando por primera vez entré a la puerta del significado definitivo, el precioso Guru me dió dos diferentes instrucciones al mismo tiempo:

 

  1. Una instrucción de mirar directamente a la naturaleza de cualquier pensamiento que naciera y [así] establecer [la mente] sin avaricia.
  2. Una instrucción de practicar la calma mental con la ayuda de un punto de referencia.

 

Aparentemente él pensó que si había heredado entrenamiento de mis vidas pasadas, serviría al propósito de mira directamente a la naturaleza de cualquier pensamiento que surgiera; pero si no tenía entrenamiento de las vidas pasadas, hubiera sido mejor tener un enfoque gradual de practicar la calma mental y desde ahí hacia adelante.

 

Sin embargo, no me di cuenta en ese momento. Así que practiqué diligentemente por unos largos cinco años mirando directamente a la naturaleza de cualquier pensamiento que surgiera, como eso parecía algo fácil para mí.

 

Al hacer esto, aparte de una leve mejora en mi entendimiento en los puntos esenciales de la visión de la vacuidad, no generé ningún confianza real en lo absoluto; fue como granos tostados en las patas de un perro.

 

Por esto, tuve que empezar todo de nuevo como un joven novicio, practicando calma mental con un punto de referencia como un guijarro y así. Por lo tanto, no es bueno para los meditadores hoy en día, quienes no tienen mucho entrenamiento de las vidas pasadas imitar a sus superiores, los grandes meditadores, y contentarse con mirar directamente, desde el inicio, a la naturaleza de cualquier pensamientos que surja, ya que esto es una imitación no realista.

 

Esto porque mirar directamente a la naturaleza de cualquier pensamiento que surja es una práctica para sostener la meditación que ya ha sido desarrollada; no es una práctica para aquellos que son nuevos en la meditación.

 

Empezar directamente en la naturaleza de cualquiera que sea el pensamiento que surja es la práctica de una especial percepción profunda, y si lo haces repetidamente, tú nunca desarrollarás la estabilidad de la calma mental en lo absoluto. Incluso si algo se estabilidad se desarrolla, puede que tengas una correcta visión de la naturaleza de la mente pero no durará mucho.

 

Como al prender una lámpara en un viento de tormenta, será tembloroso y no durará mucho más que la luz de un rayo en la oscuridad, sin traer dominio en la meditación.

 

Esto es porque Buddha enseñó, consecutivamente, primero samadhi y luego la sabiduría de la consciencia, en el Sutra de la Perfección de la Sabiduría.

 

El victorioso Maitreya ha dicho,

 

    “El posterior surge en dependencia del previo.”

 

Así, también enseñó que la sabiduría de la consciencia surge con dependencia del samadhi que viene primero.

 

El entrando al Útero Gawo Sutra dice,

 

    “Si a uno le falta equilibrio mental

uno carece de la totalmente pura conciencia primordial,

así que uno no será capaz de abandonar las manchas.”

 

Por consiguiente, está dicho que si uno carece de calma mental del equilibrio, la realización de la especial percepción profunda no se desarrollará y no obtendrás la liberación.

 

El gran maestro indio Kamal Shil también dijo,

 

“Careciendo de calma mental, con especial percepción profunda solamente, la mente de un yogui se distraerte hacia los objetos y, como una lámpara colocada al viento, nunca será estable”.

 

Como así dijo, en breve, la meditación se transforma en severa desde su raíz si uno mira directamente la naturaleza de cualquier [pensamiento] que surja antes de lograr algo de estabilidad de la mente. Tal intento es como desear construir el segundo piso de una casa antes de construir el primer piso.

 

Te podrás preguntar: ¿No significan lo mismo, establecer la mente en un estado no avaro a través de mirar directamente a la naturaleza de cualquier pensamiento  que surja y establecer la mente en un estado no avaro a través de abandonar la avaricia de los pensamientos durante la [meditación de] calma mental?

 

En la primera etapa de la práctica de la calma mental, los pensamientos son vistos como enemigos y se hace resistencia frente a ellos, y [la mente] es así establecida en un estado libre de pensamientos. En el estado real de meditación, los pensamientos son integrados en el camino a través de mirarlos directamente a su naturaleza, sin verlos como un error y resistirse a ellos. En otras palabras, uno se hace amigo de ellos. Así, hay una gigantesca diferencia entre estas dos [etapas].

 

Así, durante la etapa de la real meditación, los pensamientos no deben ser abandonados, porque mientras surjan, más cualidades [también] surgieran.

 

El Señor Maitripa ha dicho,

 

“Todas las formas de virtus y no virtud

son trascendidas al conocer la talidad.

Aflicciones son la gran conciencia primordial.

Como un bosque [envuelto en] fuego – para un yogui

ellos son amigos”

El Señor Goe Tsangpa ha dicho,

 

“Cien pensamientos equivalen a cien Cuerpos de Verdad”

 

El Señor Zhang Rinpoche ha dicho,

 

“Un gran meditador que bloquea los pensamientos

se esconde profundamente dentro el ambicioso fantasma

de no querer que sus pensamiento proliferen y

querer vivir libre de pensamientos, [de este modo]

trayendo el tesoro primordial a su extinción.

Como remover agua con la esperanza

[de hacer] mantequilla,
la verdad no será vista,

incluso si se medita por un eon.

Así que, es innecesario bloquear los pensamientos”

 

Así hay muchas enseñanzas en contra de abandonar los pensamientos. Sin embargo, lo que todas estas enseñanzas defienden es la naturaleza de los pensamientos ser mirados directamente mientras mantienen el estado de meditación en el cual ya se ha desarrollado; ellos no significan todos que las personas ordinarias deberían mirar directamente a la naturaleza de cualquier pensamiento que surja desde el inicio.

 

El Señor Goe Tsangpa dijo,

 

“Establece la mente en neblina si está nebuloso;

Establécela en la claridad si está claro;

Establécela en el vacío si está vacío;,

Establécela en la nubosidad si está nublado”

 

Hay muchas enseñanzas medulares como estas de los siddhas del pasado, estresando solamente en la importancia de la propia liberación de cualquier pensamiento que sura, sin aferrarse a él, pero diciendo nada esencial acerca de la mente.

 

[Estas instrucciones] fueron también dadas a sus discípulos personales como instrucciones orales par mantener el estado de meditación que habían desarrollado, pero no significan que las personas ordinarias deberían hacer esto desde el inicio.

 

Hay algunos que discuten que las instrucciones del Señor Nono Rinpoche es el mirar directamente a la naturaleza de cualquier [pensamiento] que surja directamente desde el inicio. Esta afirmación proviene de una lectura pobre, dado que la instrucción oral del Señor Nono Rinpoche para Gelong Zurdor dice,

 

“La práctica es un firme estado de calma mental.

Mira, entonces, a la naturaleza de la cual vive.

Cuando la raíz básica ha sido

dominada completamente,

cualquier objeto de los seis sentidos aparece,

cualquier cosa que se materialice, tal como

soportar y agitarse,

no se toman decisiones entre

negar y afirmar,

bueno y malo, aceptar y rechazar,

sino se toman como el camino.”

 

Así él enseñó en orden perfecto.

 

También hubo algunos grandiosos siddhas quienes, en el inicio, expusieron en la forma de señalar la visión, diciendo, “La mente es ni existente ni no existente” y así. “Está bien hacer eso,” ellos alegaban “porque las instrucciones de la tradición Drukpa sobre la especial percepción profunda son dadas al comienzo, y son llamadas “un mahamudra suficiente.”

 

Esto es también un rumor sin base porque “un suficiente” significa que, a los raros seres afortunados en las cuales la realización mana precipitadamente desde la vastedad debido a su completa familiaridad con el significado definitivo en las vidas pasadas como una causa y la devoción del guru en la vida presente como una condición, instrucciones son también enseñadas comenzando por el especial percepción profunda, y está de todo bien el hacerlo.

 

Por otro lado, no he visto, ni siquiera en la tradición Drukpa, que ellos enseñen la instrucción del especial percepción profunda en el inicio a personas ordinarias.

 

Si uno puede obtener la liberación por el simple hecho de escuchar las palabras “mahamudra” y”mahasandhi”, sin necesitar ninguna acumulación de méritos, entonces incluso los monjes que llevan a cabo servicios espirituales en las casas de las personas se habrían liberado sin ninguna meditación, siendo que ellos recitan el Sutra de la Perfección de la Sabiduría todo el tiempo.

 

Por lo tanto, si tu propósito es practicar la perfecta virtud, es importante asegurar que estás practicando acordemente a la orden sin equivocación, sin seguir las falsas conclusiones ya mencionadas.

En breve, sea o no que uno medite con esfuerzo, si has visto la verdadera naturaleza de la mente y has alcanzado estabilidad en ella por los medios de la práctica en tus vidas pasadas y la bendición del guru, entonces no hay práctica mejor que mirar directamente a la naturaleza de cualquier pensamiento y los similares que surjan.

 

El Señor Lho Thinle Namgyal dijo,

 

“…después de, mantener la verdadera naturaleza de la mente con no distraída y mirar directamente a la naturaleza de cualquier sea bueno, malo o neutral pensamiento que surja, sin perder el equilibrio. No hay instrucción medular más profunda que ésta incluso si el propio Vajradhara apareciera en persona.”

 

Por otra mano, para personas ordinarias el mirar directamente desde el inicio a la naturaleza de cualquier pensamiento que surja y considerarlo como suficiente no es para nada un tipo genuino de meditación sino un mero deseo por meditación.

 

La razón es esta: Primero, el estado de calma mental es no consumado ya que hay una carencia de esfuerzo en encontrar la mente, y no hay conocimiento acerca de todos estos puntos esenciales de la visión, así que la mente natural no es vista.

 

Así, es un gran error pretender estar meditando con el engaño de haber [obtenido] los estados de la calma mental y especial percepción profunda, sin realmente tenerlas.

 

He dicho esto porque he notado muchas personas que no son capaces de hacer la distinción entre la forma que un gran practicante en un nivel avanzado de meditación debe practicar y la forma  que un novicio en nivel inicial de la meditación debe practicar. Sea este el caso o no puede ser descubierto si se remite al extensivo [manuales de instrucción] en las etapas de meditación y [también] conducir un riguroso experimento [para ver] si es beneficioso o no es beneficioso para tu propia mente.»

Extraído de “Shamata to Mahamudra” traducido del tibetano al inglés por K. Tamphel, 2010 Ediciones Archana, versión tibetano al inglés. Páginas 3 a la 25. Adquiera este libro haciendo clic aquí.