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Precioso Renacimiento Humano


El comentario sobre lo difícil que es encontrar las libertades y condiciones favorables va precedido por una explicación sobre el modo correcto de escuchar las enseñanzas espirituales.

 

  1. EL MODO CORRECTO DE ESCUCHAR LAS ENSEÑANZAS ESPIRITUALES

El modo correcto de escuchar las enseñanzas tiene dos aspectos: la motivación correcta y la conducta correcta.

 

  1. Motivación

    La motivación correcta comprende la inmensa aspiración de la bodhichitta y los medios inmensamente hábiles del Mantrayana Secreto.

 

1.1 LA INMENSA ASPIRACIÓN DE LA BODHICHITTA

No hay ni un sólo ser en el samsara, el gran océano de sufrimiento, que desde el tiempo sin principio no haya sido alguna vez nuestro padre o nuestra madre. Cuando fueron nuestros padres, su única preocupación fue criarnos con el mayor cariño posible, protegiéndonos con gran amor dándonos lo mejor de su propia comida y vistiéndonos lo mejor posible.

Todos esos seres que han sido tan bondadosos con nosotros quieren ser felices, sin embargo ignoran que la causa de la felicidad es practicar las diez acciones positivas. Ninguno de ellos quiere sufrir, pero no saben que para ello deben evitar las diez acciones negativas que son la causa del sufrimiento. Sus acciones se oponen a sus deseos más profundos. ¡Pobres seres, perdidos y confusos, como un ciego abandonado en medio de un desierto!

Pensad: “Voy a escuchar y poner en práctica el Dharma profundo para beneficiar a todos estos seres, mis padres, atormentados por las aflicciones de los seis reinos de existencia. Les guiaré para que se liberan de todos los fenómenos kármicos, tendencias habituales y sufrimientos de cada uno de los seis reinos y alcancen el estado de la budeidad perfecta”. Es importante tener esta motivación cuando se escuchen las enseñanzas o se ponen en práctica.

Siempre que hagáis algo positivo, ya sea de mayor o menor importancia, es indispensable que apliquéis los tres métodos supremos. Antes de empezar, generad bodhichitta como un medio hábil para asegurar que lo que hagáis será causa de resultados positivos en el futuro. Cuando estéis efectuando la acción, evitad los conceptos, para que el mérito no pueda ser destrozado por las circunstancias. Al finalizar, sellad adecuadamente la acción dedicando los méritos, lo que asegurará que aumenten cotinuamente cada vez más.

El modo de escuchar el Dharma es muy importante. Pero todavía más importante es la intención con la cual lo esucháis.

 

Lo que hace aque una acción sea positiva o negativa

no es su aparencia, ni si es grande o pequeña,

sino la intención, buena o mala, que hay tras ella.

 

Por muchas enseñanzas que se oigan, si al escucharlas se está motivado por intereses ordinarios centrados en esta vida, tales como deseo de grandeza, fama o cualquier otro lo que se practique no será el Dharma auténtico. Así, antes de nada, es muy importante volverse hacia dentro y adoptar la motivación adecuada. Si sabéis cómo hacerlo, los medios hábiles impregnaran vuestras acciones positivas, éstas tendrán méritos incalculables y estaréos en el camino de los grandes seres. Pero si no sabéis, aunque penséis que estáis estudiando y practicando el Dharma, ya sea meditando en una deidad, haciendo postraciones, circunvalaciones o recitando un mantra, incluso tan sólo un mani, es esencial generar bodhichitta.

 

1.2 LOS MEDIOS INMENSAMENTE HÁBILES DEL MANTRAYANA SECRETO

La Antorcha de los Tres Métodos dice del Mantrayana Secreto:

 

Idéntico objetivo pero sin ninguna confusión,

rico en medios y sin dificultades,

es para aquellos con facultades agudas.

Sublime es el Vehículo de los Mantras.

 

El Mantrayana tiene muchos caminos de acceso. Dispone de numerosos métodos para acumular méritos y sabiduría, y profundos medios hábiles para hacer que se manifieste en nosotros la budeidad sin que tengamos que sobrellevar grandes dificultades. La base de estos métodos es el modo en que enfocamos nuestras aspiraciones.

 

Todo es circunstancial

y depende totalmente de nuestras aspiraciones

No consideréis el lugar donde se está enseñando el Dharma, al maestro, etcétera, como ordinarios o impuros. Mientras escucháis, antened claramente en la mente las cinco perfecciones:

El lugar perfecto es el palacio del espacio absoluto, denominado Akanishtha, el Insuperable. El Maestro perfecto es Samantabhadra, el dharmakaya. La asamblea perfecta está compuesta por los bodhisattvas y deidades, masculinos y femeninos, del linaje mental de los Victoriosos y del linaje simbólico de los vidyadharas.

O podéis considerar que el lugar donde se está enseñando el Dharma es el palacio de Luz de Loto de la Montaña Gloriosa de Color Cobrizo. El maestro que enseña es Padmasambhava de Oddiyana y nosotros, que recibimos las enseñanzas, somos los Ocho Vidyadharas, los Veinticinco Discípulos y los dakas y dakinis.

O bien, que el lugar perfecto es la tierra pura del este, Alegría Manifiesta, donde el maestro Vajrasattva, el sambhogakaya perfecto, está enseñando a la asamblea de las deidades de la familia del Vajra y a los bodhisattvas femeninos y masculinos.

También, el lugar perfecto donde se está enseñando el Dharma puede ser la tierra pura del oeste, Felicidad, el maestro perfecto el buda Amitabha, y la asamblea perfecta los bodhisattvas y deidades de la familia del Loto.

En cualquier caso, la enseñanza es la del Gran Vehículo y el tiempo es la rueda de la eternidad girando continuamente.

Estas visualizaciones son para ayudarnos a entender cómo son las cosas en realidad. No es algo que ahora creemos momentáneamente que realmente no existe.

El maestro personifica la esencia de todos los budas de los tres tiempos. Él es la unión de las Tres Joyas: su cuerpo es la Sangha, su palabra el Dharma y su mente el Buda. Él es la unión de los Tres Kayas: su cuerpo es el nirmanakaya, su palabra es el sambhogakaya y su mente el dharmakaya. Él es la personificación de todos los budas del pasado, el origen de todos los budas del futuro y el representante de todos los budas del presente. Puesto que él admite como discípulos suyos a seres imperfectos como nosotros, a quienes ninguno de los mil budas de la kalpa Favorable ha podido ayudar, su compasión y bondad superan a la de todos los budas.

 

El maestro es el Buda, el maestro es el Dharma,

el maestro también es la Sangha.

El maestro es el que da lugar a todo.

El maestro es el glorioso Vajradhara.

 

Nosotros, la asamblea reunida para escuchar las enseñanzas, que tenmos la naturaleza búdica como base y nuestra preciosa vida humana como  soporte que hemos encontrado a un amigo espiritual y seguimos sus consejos, somos los budas del futuro. como dice el Tantra de Hevajra:

 

Todos los seres tienen la naturaleza búdica,

pero están oscurecidos por manchas adventicias.

Cuando éstas se disipan, su budeidad se manifiesta.

 

  1. Conducta

    La conducta correcta tiene dos aspectos: qué evitar y qué hacer.

 

2.1 QUÉ EVITAR

Al escuchar las enseñanzas se deben evitar los tres defectos del recipiente, las seis manchas y los cinco modos incorrectos de recordar.

 

2.1.1 Los tres defectos del recipiente

No escuchar es como ser un recipiente puesto hacia abajo. No poder recordar lo que se escuchado es como ser un recipiente con un agujero. Mezclar lo que oímos con emociones negativas es como ser un recipiente con veneno.

El recipiente puesto hacia abajo. Cuando estéis oyendo las enseñanzas, escuchad lo que se dice sin distraeros con nada. Si no seréis como un recipiente puesto hacia abajo en el cual se vierta líquido; aunque estéis físicamente presentes, no oiréis ni una palabra de las enseñanzas.

El recipiente perforado. Si escucháis pero no recordáis nada de lo que habéis oído ni entendido, seréis como un recipiente con un agujero que no retendrá nada por mucho líquido que se vierta en él. Aunque oigáis muchas enseñanzas, nunca podréis asimilarlas o ponerlas en práctica.

El recipiente que contiene veneno. Si escucháis las enseñanzas con una motivación incorrecta, tal como deseando ser importantes o famosos, o con una mente desbordada por los cinco venenos; el Dharma no sólo no ayudará a vuestra mente, sino que se convertirá en algo que no tiene nada que ver con el Dharma, como el néctar que se vierte en un recipiente que contiene veneno.

Esto es por lo que el sabio indio Padampa Sanguie dijo:

 

Escuchad las enseñanzas como un ciervo escucha la música,

reflexionad sobre ellas como un nómada del norte esquila sus ovejas,

meditad en ellas como un mudo saborea la comida,

practicadlas como un yac hambriento come la hierba.

A la hora del fruto, sed como el sol en un cielo sin nubes.

 

Cuando escuchéis las enseñanzas, debéis ser como un ciervo tan embelesado por el sonido del vina que no se da cuenta del cazador escondido que le dispara una flecha envenanda. Juntad las palmas de vuestras manos y escuchad con carne de gallina y lárgimas en vuestros ojos, sin dejar que ningún otro pensamiento se interponga.

No es bueno estar físicamente presentes, pero dejar que vuestra mente siga otros pensamientos o abrir la compuerta de un torrente de habla irrellvante, diciendo cualquier cosa y mirandoo alrededor en cualquier dirección. Cuando se escucha las enseñanzas se debe dejar incluso de decir oraciones, contar mantras con el mala o cualquier otra actividad virtuosa.

Después de haber escuchado las enseñanzas adecuadamente como se ha descrito, es necesario también recordr su significado sin olvidarlo y ponerlo continuamente en práctica. Porque tal como el Gran Sabio dijo:

 

Os he enseñado los métodos que llevan a la liberación.

Pero debéis saber que la liberación depende de vosotros.

 

El maestro le dal discípulo enseñanzas y le explica cómo escuchar el Dharma y cómo applicarlo, cómo eliminar las acciones negativas cómo actuar positivamente y cómo practicar. Depende del discípulo recordar estas enseñanzas sin olvidarlas, ponerlas en práctica y realizarlas.

Tan sólo escuchar el Dharma quizás sea de algún beneficio. Pero a menos que recordéis lo que habéis oído, no conoceréis ni siquiera las palabras de esas enseñanzas o su significado; lo cual no difiere de no haberlas oído.

Si recordáis las enseñanzas pero mezcladas con vuestras emociones negativas, éstas nunca llegarán a ser el Dharma auténtico. Como dice el incomparable Dagpo Rimpoché:

 

A menos que practiquéis el Dharma según el Dharma,

el Dharma se volverá la causa de renacimientos inferiores.

 

Abandonad los pensamientos erróneos con respecto al maestro o el Dharma, no critiquéis ni abuséis de vuestros compañeros y hermanos espirituales, deshaceos del orgullo, el desprecio y en definitiva de todos los pensamientos negativos; ya que todo eso es la causa de renacimientos inferiores.

 

2.1.2 Las seis manchas

En el Razonamiento bien explicado se dice:

 

Orgullo, ausencia de fe, falta de esfuerzo,

distraerse externamente, tensión interna y desanimarse.

Éstas son las seis manchas.

 

Evitad estas seis manchas: pensar con orgullo que uno es superior al maestro que está explicando el Dharma, no confiar en el maestro ni en sus enseñanzas, no esforzarse en el Dharma, distraerse con cosas externas, concentrar los cinco sentidos demasiado intensamente y desanimarse si, por ejemplo, una enseñanza es demasiado larga.

De todas las emociones negativas, el orgullo y la envidia son las más difíciles de reconocer. Por lo tanto examinad vuestra mente minuciosamente. Si tenéis algunas pequeñas cualidades mundanas o espirituales y os enorgullecéis de las, no podréis ver vuestros propios defectos ni podréis reconocer las cualidades de los demás. Así pues renunciad al orgullo y sed siempre humildes.

Si no tenéis fe, el acceso al Dharma está bloqueado. De los cuatro tipos de fe, aspirad a la fe que es irreversible.

De lo que os esforcéis en el Dharma depende lo que vais a conseguir. Según vuestro esfuerzo sea superior, medio o inferior seréis un practicante superior, medio o inferior. Y si no hacéis ningún esfuerzo por el Dharma, no obtendréis ningún resultado. Como dice el proverbio:

 

El Dharma no es propiedad de nadie. Pertenece a quien es más diligente en él.

 

El mismo Buda obtuvo las enseñanzas al precio de cientos de dificultades. Para obtener tan sólo cuatro versos, perforó su propia carne abriéndose agujeros a fin de usarlos para hacer ofrendas de lámparas, los rellenó con aceite y puso sobre ellos mil mechas encendidas. Saltó a fosas ardiendo y se clavó mil clavos de hierro en el cuerpo.

 

Aunque tengáis que enfretaros a montañas de fuego o cuchillas afiladas,

buscad el Dharma hasta la muerte.

 

Así pues, escuchad las enseñanzas esforzándoos al máximo, ignorando el frío, el calor y todas las dificultades.

La tendencia de la consciencia a embelesarse con los objetos de los seis sentidos es la raíz de todas las alucinaciones del samsara y el origen de todo sufrimiento. Así es como la mariposa nocturna muere en la llama de lámparas, debido a que su consciencia visual es atraída por las formas; como el ciervo es matado por el cazador, porque sus oídos les atrae el sonido; como las abejas seducidas por el perfume de las plantas carnívoras mueren engullidas por éstas; como los peces son capturados con el cebo debida que su sentido del gusto es atraído por su sabor; como os elefantes se ahogan en las ciénagas porque les encanta el contacto con el barro.

Además cuando escucháis el Dharma, enseñáis, meditaís o practicáis, es importante que no sigáis las tendencias del pasado, no alberguéis emociones sobre el futuro y no permitáis que vuestros pensamientos presentes se distraigan con nada de vuestro alrededor. Como dice Guialse Rimpoché:

 

Las alegrías y sufrimientos del pasado son como dibujos hechos en el agua,

no dejan ningún vestigio. ¡No corráis tras ellos!

Si a pesar de ello los recordáis, reflexionad cómo el éxito y el fracaso van y vienen.

¿Hay algo más en qué confiar aparte del Dharma, recitadores del mani?

 

Vuestros planes y proyectos para el futuro son como redes arrojadas a un río seco,

nunca colmarán vuestras esperanzas. ¡Limitad vuestros deseos y aspiraciones!

Si a pesar de ello los tenéis, pensad en la incertidumbre del momento de la muerte.

¿Tenéis tiempo para algo más que para el Dharma, recitadores del mani?

 

Vuestras ocupaciones actuales son como el trabajo en un sueño.

Puesto que todo ese esfuerzo es inútil, abandonadlo.

Considerad incluso vuestros ingresos honestos sin apego.

¡Recitadores del mani, las actividades no tienen ningún sentido!

 

Entre los periodos de meditación, aprended a controlar así los pensamientos que surgen de los tres venenos;

hasta que todos los pensamientos y percepciones surjan como el dharmakaya,

esto es indispensable. Recordadlo siempre que sea necesario.

¡No dejéis que se extiendadn los pensamientos que os engañan, recitadores del mani!

 

También se dice:

 

No os anticipéis al futuro. Si os anticipáis,

¡seréis como el padre de la Luna Famosa!

 

Esto se refiere a la historia de un hombre pobre que encontró una gran cantidad de cebada. La puso en un gran saco, la ató a una viga y se tumbó debajo de ella a soñar:

“Esta cebada va a hacerme realmente rico. Cuando ya sea rico, me casaré… Mi esposa tendrá un bebé… ¿Qué nombre le pondré?…”

Entonces apareció la luna y él decidió que llamaría a su hijo Luna Famosa. Pero mientras tanto, una rata había estado royendo la cuerda que sostenía el saco. De repente la cuerda se rompió, el saco cayó sobre el hombre y éste murió.

Todos esos pensamientos sobre el pasado y el futuro nunca serán realidad y sólo consiguen distraeros. Evitadlos por completo y escuchad las enseñanzas cuidadosamente estando atentos y alertas.

No os concentréis excesivamente, atrapando una a una cada palabra y cada significado, como un oso dremo tratando de atrapar marmotas; cogiendo una y olvidando la anterior. De este modo nunca se entiende el conjunto. Demasiada concentración también os produce somnolencia. En lugar de eso, mantened el equilibrio entre estar tenso y relajado.

Una vez, en el pasado, Ananda estaba enseñando a meditar a Shrona. Shrona a veces estaba demasiado tenso y a veces demasiado relajado y no llegaba a poder meditar bien. Shrona fue a consultarle al Buda, quien le preguntó:

-Cuando eras laico ¿no eras muy bueno tocando el vina?

-Sí, lo tocaba muy bien.

-¿Sonaba mejor tu vida cuando las cuerdas estaban muy tensas o cuando estaban muy sueltas?

-Sonaba mejor cuando no estaban ni demasiado tensas ni demasiado sueltas.

-Lo mismo ocurre con tu mente -dijo el Buda.

Y practicando con este consejo Shrona consiguió su objetivo.

Machik Labdron dice:

 

Estad firmemente concentrados y tranquilamente relajados.

Este es un punto esencial de la Visión.

 

No dejéis que vuestra mente esté demasiado tensa o concentrada; dejad vuestros sentidos sueltos manteniendo el equilibrio entre tensión y relajación.

No debéis cansaros de escuchar las enseñanzas. No os desaniméis cuando os sintáis hambrientos o sedientos durante una enseñanza que dura demasiado, o cuando tengáis que soportar el viento, el sol, la lluvia, etcétera. Alegraos de que ahora disponéis de una vida humana dotada de libertades y condiciones favorables, de haber encontrado un maestro auténtico y de poder escuchar sus profundas enseñanzas.

El hecho de que estéis en ese momento escuchando el Dharma profundo es el resultado del mérito durante innumerables kalpas. Es como encontrar una comida cuando sólo podéis comer una de cada cien veces en vuestra vida. Así pues, es necesario escuchar con alegría decididos a soportar el calor, el frío y cualquier otro rpoblema o dificultad que pueda surgir, para poder recbir esas enseñanzas.

 

2.1.3 Los cinco modos incorrectos de recordar

 

Evitad recordar las palabras pero olvidar su significado,

o recordar el significado pero olvidar las palabras.

Evitad recordar ambos pero sin entenderlos,

recordar desordenadamente o recordar incorrectamente.

 

No concedáis excesiva importancia a la elegancia y belleza de las frases, si ni siquiera analizar el significado profundo de las palabras, como un niño recogiendo flores. LAs palabras en sí mismas no son de beneficio paara la mente. Por otro lado, no desreciéis el modo en que se exponen las enseñanzas, como siendo únicamente palabras y por lo tanto algo de lo que  se puede prescinidir. Porque entonces, incluso si habéis comprendido el significado profundo, no tendréis medios para expresarlo. Las palabras y el significado estarán disociadaos.

Si recordáis las enseñanzas sin identificar los diferentes niveles; el significado oportuno, el significado real y el significado indirecto, os sentiréis confusos sobre el significado de las enseñanzas. Esto puede desviaros del Dharma auténtico.

Si las recordáis desordenadamente, confundiréis el orden correcto de las enseñanzas y cada vez que las escuchéis, as expliquéis o meditéis sobre las la confusión irá en aumento. Si recordáis incorrectamente lo que se ha dicho, proliferarán innumerables ideas erróneas. Esto dañará a vuestra mente y degradará la enseñanza. Evitad estos defectos y recordadlo todo: las palabras, el significado y el orden las enseñanzas; sin ningún error.

Duren lo que duren las enseñanzas, no os sintáis desalentados pensando que no acabarán nunca; perseverad. Y aunque sean breves y simples, no las infravaloréis considerándolas demasiado elementales.

Es por lo tanto indispensable recordar las palabras y sus significado perfectamente, en el orden correcto y conectándolo todo adecuadamente.

 

2.2 QUÉ HACER

Al escuchar las enseñanzas deben adoptarse cuatro consideraciones, las seis perfecciones trascendentales y otros modos de conducta.

 

¡Oh nobles seres, debéis consideraros como alguien que está enfermo,

el Dharma como la medicina,

el amigo espiritual como el médico experto,

y vuestra práctica diligente como el proceso curativo!

 

Estamos enfermos; desde el tiempo sin principio, en este gran océano de sufrimiento que es el samsara, hemos sido torturados por la enfermedad de los tres venenos y sus frutos, las tres clases de sufrimiento.

Cuando alguien está gravemente enfermo, va a ver un médico expertoo, sigue sus consejos, toma cualquier medicina que le prescribe y hace todo lo que puede para curarse y encontrarse bien. Similarmente, debéis curaros de las enfermedades del karma, las emociones negativas y el sufrimiento siguiendo las prescripciones de un médico experto, el maestro cualificado, y tomando la medicina del Dharma.

Seguir al maestro sin hacer lo que él dice es como no obedecer al médico, lo cual deja sin posibilidades de curar la enfermedad. No tomar la medicina del Dharma, es decir, no ponerlo en práctica, es como tener innumerables medicinas y prescripciones al lado de nuestra cama pero sin tocarlas nunca; nunca podrán curar nuestra enfermedad.

En la actuaalidad algunos dicen llenos de optimismo: “¡Lama, protéjanos con su compasión!”, pensando que incluso si han cometido muchas acciones negativas, nunca van a tener que experimentar las consecuencias. Creen que el lama con su cmpasión los mandará, como si lanzara un guijarro, a una tierra pura. Pero cuando decimos que el lama nos acoge con su compasión, significa que él nos ha aceptado con amor como discípulos, que nos ha dado cn sus profundas enseñanzas, haabierto nuestros ojos a lo que debe hacers y a lo que debe evitarse, y nos ha enseñado el camino de la liberación mostrado por los Victoriosos. ¿Puede haber una compasión mayor que ésa? Depende de nosotros si usamos esa compasión y seguimos o no el camino de la liberación.

ahora tenemos una existencia humana libre y afortunada, sabemos lo que debemos y loq ue no debems hacer, y tenemos libertad para elegir,; lo qque decidamos en este moemnto determinará que uestro futuro sea definitiavemen mejor o peor. Por lo tanto es muy importante que elijamos de una vez por todas entre samsaara y nirvana y pongamos en ráctica las enseñanas que tengamos de nuestro maestro.

Aquellos que dirigen ceremonias en las localidades os haránc reer que en ll lecho de muerte todavia podéis r hacia arriba o hacia abajo, como si llevaseis las riendas de un caballo. Pero en ese momento, a menos que estéis bien entrenados en el camino, el fuerte viento de vuestras acciones pasadas os empujará por detrás, na oscuridad aterradora os saldrá al encuentro y tendréis que empezar a recorrer la travesía laga y peligrosa del estado intermedio, mientras los innumerables esbirros del Señor de la Muerte os perseguirán gritando: “¡Mata! ¡Mata! ¡Golpea! ¡Golpea!”. ¿Cómo puede tal momento, cuando no hay sitio adonde escapar, ni lugar donde esconderse, ni refugio, ni esperanza,, cuando estáis perdidos y no sabéis adonde ir, serl el momento determinante en el que pueda decidirse si vais hacia arriba o hacia abajo? Como dice el Gran Maestro de Oddiyana:

 

Para cuando se da la iniciación a la tarjeta con vuestro nombre, ya es demasiado tarde. A vuestra consciencia, vagando por el estado intermedio como un perro aturdido, le será muy difícil incluso pensar en los reinos superiores.

 

De hecho el momento decisivo, cuando realmente podéis dirigiros hacia arriba o hacia abajo como si llevaseis la rienda de un caballo, es precisamente ahora, mientras estáis todavía vivos.

 

Siendo un ser humano, vuestras acciones positivas son mucho más poderosas que las de otros seres. Esto os da, por una parte, la oportunidad en esta misma vida de acabar con los renacimientos de una vez para siempre. Pero vuestras acciones negativas también son más poderosas, por lo que por otro lado también pueden impedir que podáis liberaros de las profundidades de los reinos inferiores. Así pues ahora que habéis encontrado al maestro, el médico experto, y el Dharma, el elixir que vence a la muerte, es el mmento de aplicar las cuatro consideraciones, poner en práctica las enseñanzas que habéis oído y recorrer el camino de la liberación.

El Tesoro de las Preciosas Cualidades Espirituales describe cuatro nociones erróneas que deben ser abandonadas y que son lo opuesto de las cuatro metáforas que se han mencionado:

Los hombres viles, con lenguas ladinas

se acercan al maestro como si fuera un almizclero.

Habiendo extraído el almizcle, el Dharma perfecto,

llenos de alegría, se mofan del samaya.

 

Esa gente se comporta como si su maestro espiritual fuera un almizclero, el Dharma fuera el almizcle, ellos los cazadores y la ráctica diligente la flecha o la trampa para matar el almizclero. Una vez que han recibido las enseñanzas, no las practican, ni sienten gratituid hacia el maestro. Usan el Dharma para acumular acciones negativas, lo cual hará que caigan como una piedra en las profundidades de los reinos inferiores.

 

2.2.2 Las seis perfecciones trascendentales

En el tantra de La Comprensión Efectiva de las Instrucciones osbre Todas las Prácticas del Dharma se dice:

 

Haced ofendas excelsas tales como flores, cojines…

Arreglad el lugar y controlado vuestro comportamiento.

No dañéis a ningún ser.

Tened fe auténtica en vuestro maestro.

Escuchad sus enseñanzas sin distraeros.

Y haced preguntas para aclarar vuestras dudas.

Éstas son las seis perfecciones trascendentales de un oyente.

 

Aquellos que escuchan las enseñanzas deben practicar así las seis perfecciones trascendentales:

Preparar el asiento del maestro y colocar sobre él cojines, ofrecer un mandala, flores y otras ofreendas es la práctica de la generosidad.

Barrer el lugar o el recinto después de haber humedecido cuidadosamente el suelo para evitar el polvo y abstenerse de cualquier conducta irrespetuosa es la prácitica de disciplina.

Evitar dañar a ningún ser, ni incluso al más pequeño de los insectos, y soportar el calor, el frío y todas las dificultades es la práctica de la paciencia.

Abandonar los puntos de vista erróneos acerca del maestro y las enseñanzas, y escuchar con alegría y fe sincera es la práctica de la diligencia.

Escuchar las instrucciones del maestro sin distraerse es la práctica de la concentración.

Preguntar para aclarar cualquier duda o incertidumbre y eliminar así las falsas conjeturas es la práctica de la sabiduría.

 

2.2.3 Otros modos de conducta

    Cualquier forma de comportamiento irrespetuoso debe ser evitada. En el Vinaya se dice:

No se enseñéis a aquellos que no tienen respeto,

a quienes envuelven su cabeza aunque no estén enfermos,

a quienes llevan palos, armas o sombrillas,

o a quienes cubran sus cabezas.

 

Y en los Yatakas:

 

Ocupad el asiento inferior.

Cultivad un comportamiento digno totalmente disciplinado.

Mirad con ojos rebosantes de alegría.

Bebed las palabras como néctar.

Y permaneced completamente concentrados.

Ése es el modo de escuchar las enseñanzas.

 

  1. LA ENSEÑANZA: LA EXPLICACIÓN DE LO DIFÍCIL QUE ES ENCONTRAR LAS LIBERTADES Y CONDICIONES FAVORABLES

Esta explicación tiene cuatro apartados: la reflexión sobre la naturaleza de la libertad, la reflexión sobre las condiciones favorables en relación con el Dharma, la reflexión sobre ejemplos que muestran lo difícil que es encontrar las libertades y condiciones favorables y la reflexión usando comparaciones numéricas.

 

  1. La reflexión sobre la naturaleza de la libertad

En general, aquí “libertad” significa la oportunidad de practicar el Dharma por no haber nacido en uno de los ocho estados donde eso no es posible. “Falta de libertad” se refiere a esos ocho estados en los que no hay ninguna oportunidad de practicar.

 

Haber nacido en los infiernos, entre los pretas,

como un animal, un dios de larga vida o un bárbaro,

tener puntos de vista erróneos, haber nacido cuando ningún buda ha aparecido,

o nacer siendo mentalmente deficiente, son los ocho estados sin libertad.

 

Los seres que nacen en los infiernos no tienen oportunidad de practicar el Dharma porque están constantemente atormentados por el frío y el calor intensos.

Los pretas no tienen oportunidad de practicar el Dharma debido al sufrimiento que experimentan por el hambre y la sed.

Los animales no tienen oportunidad de practicar el Dharma porque sufren estando sometidos a la esclavitud y dañándose los unos a los otros.

Los dioses de larga vida no tienen oportunidad de practicar el Dharma porque malgastan sus vidas en un estado sin percepciones.

Aquellos que nacen en países periféricos no tienen oportunidad de practicar el Dharma porque la doctrina del Buda se desconoce en tales lugares.

Los que nacen siendo tirthikas o con similares puntos de vista erróneos no tienen oportunidad de practicar el Dharma porque sus mentes están bajo la influencia de esas creencias falsas.

Los nacidos durante una kalpa oscura no tiene oportunidad de practicar el Dharma ya que nunca oye ni siquiera mencionar el nombre de las Tres Joyas y no pueden diferenciar el bien del mal.

Aquellos que nacen mentalmente deficientes no tienen oportunidad de practicar el Dharma dado que sus facultades mentales no funcionan adecuadamente.

Los seres de los tres reinos inferiores sufren constantemente de calor, frío, sed y otros tormentos, como resultado de sus acciones negativas del pasado; ellos no tienen oportunidad de practicar el Dharma.

“Bárbaros” son aquellos que viven en alguno de los treinta y dos países periféricos, tales como Lokatra, y todos aquellos que consideran el dañar a otros como un acto de fe o cuyas creencias salvajes consideran virtuoso el matar. Esa gente que habita los territorios periféricos tiene forma humana, pero sus mentes carecen de una orientación correcta y no pueden amoldarse al Dharma. Habiendo heredado de sus antepasados costumbres tan perniciosas como por ejemplo casarse con sus madres, viven de un modo que no está en armonía con la práctica del Dharma. Todo lo que hacen es negativo y es en la técnica de actividades tan dañinas como matar insectos o cazar bestias salvajes en lo que son realmente diestros. La mayoría de ellos caen a los reinos inferiores tan pronto como mueren. Dicho seres no tienen oportunidad de practicar el Dharma.

Los dioses de larga vida son aquellos dioses que viven en un estado de absorción desprovisto de percepciones. Nacen en ese estado como resultado de meditar creyendo que la liberación es un estado de concentración en el que toda actividad mental, buen o mala, está ausente. Ellos permanecen en dicho estado de concentración durante numerosas grandes kalpas. Pero una vez que el karma que les propulsó a ese estado se agota, renacen en los reinos inferiores debido a sus puntos de vista erróneos. Ellos, también, carecen de cualquier oportunidad de practicar el Dharma.

La expresión “puntos de vista erróneos” designa, en general, las creencias eternalistas y nihilistas, que son puntos de vista contrarios y ajenos a las enseñanzas del Buda. Tales puntos de vista corrompen nuestra mente y nos impiden aspirar al auténtico Dharma, con lo cual nos privan de la oportunidad de practicarlo. Aquí en Tíbet, debido a que el Segundo Buda, Padmasambhava de Oddiyana, confió la protección del país a las doce tenmas, los tirthikas nunca han podido penetrar realmente. Sin embargo, cualquiera como los tirthikas tenga creencias contrarias a las del Dharma auténtico y  las de los maestros auténticos, no tendrá la oportunidad de practicar según las enseñanzas verdaderas. El monje Sunakshatra estuvo durante veinticinco años al servicio del Buda y sien embargo, puesto que no tenía ni la más mínima fe en el Buda y sólo pensaba mal de él, terminó renaciendo como un preta en un jardín.

Nacer en una kalpa oscura significa nacer un periodo en el cual no hay ningún buda. En universo en el que ningún buda ha aparecido, nadie oye nunca ni siquiera mencionar el nombre de las Tres Joyas. Puesto que no hay Dharma, no hay oportunidad de practicarlo.

La mente de una persona que nace mentalmente deficiente no puede funcionar adecuadamente y el proceso de escuchar las enseñanzas, exponerlas, reflexionar acerca de ellas y ponerlas en práctica está imposibilitado. En general cuando se habla de alguien que tiene las facultades deficientes se hace referencia a la disfunción del habla. Cuando la capacidad humana de usar y entender el lenguaje está ausente, es un estado en el que no hay oportunidad de practicar el Dharma. Esta categoría incluye también a aquellos que son deficientes mentales cuya incapacidad para entender las enseñanzas les priva de  la oportunidad de practicarlas.

 

  1. La reflexión acerca de las condiciones favorables en relación con el Dharma

Este apartado comprende de las cinco condiciones favorables personales y las cinco condiciones favorables circunstanciales.

2.1 LAS CINCO CONDICIONES FAVORABLES PERSONALES

Nagaryuna las enumera así:

 

Nacer siendo humano, en un lugar central, con todas las facultades,

sin un modo de vida erróneo y con fe en el Dharma.

 

Sin una vida humana, no sería posible encontrar el Dharma. Ésta es pues la condición favorable de la existencia humana.

Si hubieseis nacido en un lugar periférico donde el Dharma fuese desconocido, no lo habríais encontrado. Pero el lugar donde habéis nacido es central con respecto al Dharm y así poseéis la condición favorable del lugar.

No tener todas vuestras facultades sensoriales en buen estado sería un obstáculo para practicar el Dharma. Si estáis libre de tales defectos físicos, poseéis la condición favorable de tener las facultades sensoriales.

Si tuvieseis un modo de vida erróneo, estaríais siempre involucrados en acciones negativas y en conflicto con el Dharma. Pero como aspiráis a actuar positivamente, poseéis la condición favorable de la intención.

Si no tuvieseis fe en las enseñanzas del Buda no tendríais ningún interés por el Dhara. Poder dirigir vuestra mente hacia el Dharma, tal como lo estáis haciendo ahora, constituye a condición favorable de la fe.

Debido a que estas cinco condiciones favorables necesarias conciernen a uno mismo, se les denomina las cinco condiciones favorables personales.

Para poder practicar el Dharma auténtico, es absolutamente necesario ser un ser humano. Suponed que no tenéis un cuerpo humano, sino la forma de vida superior en los tres reinos inferiores, decir , la de un animal, incluso del animal más bello y apreciado de los conocidos por el hombre. Si alguien os dijera “Si decís Om mani padme jhung tan sólo una vez, si convertiréis en un buda”, no podríais entender sus palabras o comprender lo que os quiere decir, y ni siquiera podrías decir una palabra. Si ese animal se estuviese muriendo de frío, sería incapaz de pensar en nada excepto en tumbarse acurrucado. Mientras que un hombre no importa lo débil que estuviese, sabría cómo resguardarse en una cueva o bajo un árbol recogería madera y haría fuego para celntarse la cara y las manos. Si los animales son incapaces de hacer esas cosas tan simples cómo podrían concebir la idea de practicar el Dharma?

Los dioses y seres similares, aunque disponen de una forma física suprema, no reúnen los requisitos necesarios para tomar los votos pratimoksha y no pueden asimilar el Dharma en su totalidad.

En cuanto a lo que significa “lugar central”, hay que distinguir entre un lugar central geográfico y un área que es central con respecto al Dharma.

Geográficamente hablando, la zona central se dice generalmente que es el Asiento Vajra en Bodh Gaya, India, en el centro de Yambudvipa, el continente sur. Todos los mil budas de la kalpa Favorable alcanzarán allí la Iluminación. Incluso durante la destrucción universal al final de la kalpa, los cuatro elementos no podrán dañarlo y permanecerá como si estuviese suspendido en el espacio. En el centro de este lugar crece el Árbol de la Iluminación. Este sitio, con todos los pueblos de India a sus alrededor, es considerado por lo tanto la zona central a nivel geográfico.

Con respecto al Dharma, un lugar central es aquel donde el Dharma, la doctrina del Buda, existe. Todos los demás lugares están considerados como periféricos.

En el pasado lejano, desde que el Buda vino a este mundo y mientras su doctrina todavía existía en India, esta tierra era central tanto en términos geográficos como de Dharma, Sin embargo, aunque ha caído en manos de los tirthikas y que la doctrina del Victorios ha desaparecido de ese área, en términos de Dharma incluso Bodh Gaya es un lugar periférico.

En el tiempo del Buda, Tíbet, la Tierra de la Nieves, era denominada “el país periférico de Tíbet”dado que era una zona escasamente poblada donde la doctrina todavía no se había difundido. Posteriormente la población aumentó paulatinamente y reinaron diversos monarcas que fueron emanaciones de seres iluminados. El Dharma apareció por primera vez durante el reinado de Lha Thothori Ñentsen, cuando el Sutra de Cien Invocaciones y Postraciones, el molde de una tsatsa y otros objetos cayeron sobre el tejado del palacio.

Según había sido anunciado en las profecías, cinco generaciones después apareció el rey religioso Songsten Gampo, una emanación del Gran Compasivo y entendió el significado del sutra. Durante su reinado el traductor Thonmi Sambhota fue enviado a India a estudiar la lengua y escritura de ese país. A su regreso introdujo por primera vez un sistema de escritura en Tíbet. Él tradujo al tibetano veintiún sutras y tantras de Avalokiteshvara, El Secreto Poderoso  y otros diversos textos. El rey emanó múltiples manifestaciones de sí mismo y defendió al país con la ayuda de su ministro Gartongsten y el uso de medios milagrosos. Tomó como esposas a dos princesas, una china y otra nepalí, que trajeron con ellas como dote numerosas representaciones del cuerpo, la palabra y la mente del Buda, incluidas las estatuas del Buda denominadas Yowo Mikyo Dorye y Yowo Shakyamuni. El rey construyó una serie de templos conocidos como los Thadul y Yangdul, de los cuales el principal era el Rasa Trulnang. De este modo estableció el budismo en Tíbet.

Su quinto sucesor, el rey Trisong Detsen, invitó a Tíbet a Padmasambhava, el Gran Maestro de Oddiyana, el más grande de los practicantes de los mantras inigualable en los tres mundos, y a otros ciento siete panditas. Para acoger representaciones del cuerpo del Buda, Trisong Detsen construyó templos, entre ellos el templo de Samye “surgido espontáneamente e inalterable”. Para acoger la palabra del Buda, el Dharma auténtico, ciento ocho traductores, entre ellos el gran Vairotsana, aprendieron el arte de traducir y tradujeron todos los principales sutras, tantras y shastras  de los que estaba entonces difundidos en la noble tierra de India. Para acoger la mente del Buda, los “Siete Hombres para la Prueba” y otros fueron ordenados monjes y así se constituyó la Sangha.

Desde entonces hasta la actualidad , las enseñanzas de Buda han resplandecido como el sol en Tíbet, y a pesar de los altibajos, la doctrina del Victorioso nunca ha desaparecido, en ninguno de sus aspectos, ni en el de transmisión n en el de realización. Así Tíbet, en cuanto a Dharma se refiere, es un país central.

Una persona que carezca de alguna de las cinco facultades de los sentidos no reúne las condiciones necesarias para tomar los votos monásticos. Además, si alguien que no tiene la fortuna de poder ver las representaciones del Victorioso que inspiren su devoción, o no pueda leer y escuchar las preciosas y excelentes enseñanzas como materia de estudio y reflexión, no estará completamente capacitado para poder recibir el Dharma.

“Modo de vida erróneo” se refiere estrictamente hablando dal modo de vida de la gente que ha nacido en las comunidades de cazadores, prostitutas, etcétera, que está involucrada en esas acciones negativas desde su infancia. Pero de hecho también incluye a cualquiera cuyos pensamientos, palabras y acciones sean contrarios al Dharma, porque incluso aquellos que no han nacido en tales ambientes pueden fácilmente caer en ellos posteriormente en la vida. Es por lo tanto esencial evitar hacer cualquier cosa que esté en conflicto con el Dharma auténtico.

Si en vez de tener fe en las enseñanzas del Buda, tenéis fe en los dioses y nagas poderosos, o e doctrinas como las de los tirhthikas, por mucha fe que tengáis, ellos no pueden protegeros de los sufrimientos del samsara o de los renacimientos inferiores. Pero si tenéis un fe bien fundamentada en la doctrina del Victoriosos, en sus aspectos de transmisión y realización., seréis si duda alguna un recipiente adecuado para el Dharma auténtico. Y ésta es la principal de las cinco condiciones favorables personales.

 

2.2 LAS CINCO CONDICIONES FAVORABLES CIRCUNSTANCIALES

 

Un Buda ha aparecido y ha enseñado el Dharma,

sus enseñanzas todavía existen y pueden ser practicadas,

y hay seres compasivos y bondadosos.

 

Aquellos que no han nacido en una kalpa luminosa en la que ha aparecido un buda, nunca han oído ni siquiera hablar del Dharma. Pero ahora nosotros estamos en una kalpa en la cual ha aparecido un buda, por lo que tenemos la condición favorable de la presencia del maestro excelente.

Aunque un buda hubiese aparecido, si no hubiese dado enseñanzas nadie se habría beneficiado. Pero puesto que el Buda hizo girar la rueda de Dharma en tres niveles tenemos a condición favorable de la enseñanza del Dharma.

Aunque hubiese enseñado el Dharma, si su doctrina hubiese desaparecido ya no podríamos beneficiarnos de ella. Pero el periodo durante el cual las enseñanzas van a permanecer todavía no ha concluido, así que poseemos la condición favorable del tiempo.

Aunque las enseñanzas todavía existan, a menos que se sigan no pueden beneficiarnos. ero dado que las practicamos, poseemos la condición favorable de nuestra buena fortuna.

Aunque estuviéseamos practicando el Dharma, sin la circunstancia favorable de haber sido aceptados por el amigo espiritual nunca llegaríaos a saber lo que realmente es el Dharma. Pero puesto que un amigo espiritual nos ha aceptado, poseemos la condición favorable de su extraordinaria compasión.

Estas cinco condiciones son algo que depende de circunstancias ajenas y por ello se las denomina las cinco condiciones favorables circunstanciales.

El tiempo durante el cual el universo se forma, existe, es destruido y permanece extenguido se denomina una kalpa. Una kalpa en la cual un buda perfecto aparece en este mundo se denomina “kalpa luminosa”, mientras que aquella en la cual ningún buda aparece se denomina “kalpa oscura”. Hace mucho tiempo, durante la gran kalpa Alegría Manifiesta treinta y tres mil budas parecieron. A esa kalpa le siguieron cien kalpas oscuras. Luego, durante la kalpa Perfecta ochocientos millones de budas aparecieron, seguidas de nuevo por otras cien kalpas sin Dharma. Entonces, ochocientos cuarenta millones de budas aparecieron durante la kalpa Excelente, después de la cual hubo quinientas kalpas oscuras. Durante la kalpa Agradable de Contemplar, ochocientos millones de budas aparecieron y luego hubo setencientas kalpas de oscuridad. Sesenta mil budas parecieron durante la kalpa Alegre. A la que siguió nuestra kalpa, la kalpa Favorable.

Antes del periodo de formación de esta kalpa, este gran universo de un billón de mundos era en inmenso océano en cuya superficie aparecieron mil lotos de mil pétalos. Los dioses del mundo de Brahma se preguntaban cuál sería la razón y gracias a su clarividencia comprendieron que significaba que durante esta kalpa aparecerían mil budas.

-Esta va a ser una kalpa Favorable -dijeron.

Y “Favorable” fue el nombre de la kalpa.

Desde cuando la duración de la vida de los seres era de ochenta mil años y apareció el buda Destructor del Samsara, haya que la vida de los seres sea inmensamente larga y venga el buda Aspiración Infinita, mil budas van a ocupar el Asiento Vajra en el centro del continente de Yambudvipa. Cada uno de los obtendrá la Iluminación completa y girará la rueda del Dharma. Por lo tanto nuestra kalpa actual es una kalpa luminosa.

Le seguirán sesenta kalpas adversas y periféricas, y después en la kalpa Numerosa aparecerán diez mil budas. Luego seguirán otras diez mil kalpas adversas. Si en medio de esta alternancia de kalpas luminosas y oscuras, naciéramos durante una de las kalpas oscuras, nunca oriríamos ni incluso el nombre de las Tres Joyas.

Además, como señala el Gran Maestro de Oddiyana, las enseñanzas del Vajrayana de los Mantras Secretos sólo se enseñan muy raramente:

 

Hace mucho tiempo durante la primera kalpa, denomindad “Todo Dispuesto”, el buda conocido como “El Rey que Ya Había Venido” prodigó las enseñanzas del Mantrayana Secreto que llegaron a ser extensamente conocidas. Estas enseñanzas del Mantrayana Secreto aparecieron también en las enseñanzas de Shakyamuni, el buda actual. Dentro de diez millones de kalpas, durante la klapa Aderezo de Flores, vendrá  Manyusri, al igual que yo he venido ahora, para revelar el Mantrayana Secreto en gran escala. Esto es debido a que los seres en estas tres kalpas son aptos para los Mantras Secretos. Y la razón por la cual las enseñanzas del Mantrayana no aparecen en otras épocas es debido a que los seres de esas otras épocas no lo son.

 

En la actualidad, en esta kalpa Favorable cuando la duración de la vida humana es de cien años, el perfecto buda Shakyamuni ha venido a este mundo y es por lo tanto una kalpa luminosa.

Supongamos que ha venido un buda, pero que está todavía en meditación y no ha enseñado aún el Dharma. Aunque hubiese venido, si no  hubiese enseñado el Dharma sería igual que si no hubiese venido.

Cuando obtuvo la budeidad total y perfecto en el Asiento Vajra, bajo el Árbol de la Iluminación, nuestro proclamó:

 

He encontrado un dharma que es como la ambrosía,

profundo, apacible, más allá de los extremos conceptuales, luminoso y no condicionado.

Pero si lo explican nadie lo entendería,

así que permaneceré en silencio aquí en el bosque.

 

Y durante siete semanas no enseñó, hasta que Brahma e Indra le suplicaron que hiciese girar la rueda del Dharma.

Además si aquellos que conocen la enseñanzas auténticas no las explican, es difícil que el Dharma pueda beneficiar en modo alguno a los seres. Un ejemplo de ello es el gran Smritijñana de India, que vino a Tíbet debido a que su madre había renacido allí en uno de los infiernos efímeros. Su intérprete murió durante el viaje y Smritijñana deambuló sin rumbo por la provincia de Kham sin poder hablar una palabra del idioma, se hizo pastor y murió allí sin haber podido ayuda con el Dharma a nadie. Posteriormente, cuando Yowo Atisha llegó a Tíbet y se enteró de lo que había sucedido exclamó:

-¡Qué pena! ¡Tibetanos, qué escasos méritos tenéis! En ningún lugar de India, ni en el este ni en el oeste, ha habido un pandita que pudiese superar a Smritijñana.

Y juntando sus manos lloró.

En nuestra era, el buda Shakyamuni hizo girar la rueda del Dharma en tres niveles y manifestando un número inconcencebible de formas según las necesidades y capacidades de los seres los guía por medio de sus enseñanzas estructuradas en nueve vehículos, hacia la madurez y la liberación.

Si un buda ha aparecido y enseñado el Dharma, pero esas enseñanzas han desaparecido por haber concluido el periodo de su duración, es como si se estuviera en una kalpa oscura. El periodo comprendido entre la desaparición de las enseñanzas de un buda y la propagación de las enseñanzas del próximo buda se define como “desprovisto de Dharma”. En lugares afortunados donde los seres tienen suficiente mérito, aparecen pratyekabudas, pero no se dan enseñanzas ni se practican.

En la actualidad todavía disponemos de las enseñanzas del buda Shakyamuni. Éstas perdurrarán a lo largo de una secuencia de diez etapas. Primero durante tres etapas de quinientos periodos en las que aparece “la enseñanza del corazón de Samantabhadra” o del fruto. Luego vienen tres etapas de quinientos periodos de práctica. A éstas les siguen tres etapas de quinientos periodos de transmisión. Finalmente habrá una etapa de quinientos periodos sólo se retienen los símbolos. En total son diez etapas, cada una de las cuales consta de quinientos periodos. En la actualidad estamos en la séptima u octava etapa. En esta época están incrementando las cinco degeneraciones: la de la duración de la vida, las creencias, las emociones, el tiempo y los seres. Sin embargo, el Dharma de transmisión y realización aún existe. Como no ha desaparecido, disponemos todavía de la condición favorable de las enseñanzas del Dharma en su totalidad.

Es irrelevante que el Dharma esté todavía presente a menos que se haga uso de él,  al igual que cuando surge el sol e ilumina todo el mundo, no cambia nada para un ciego. E igual que las aguas de un gran lago no pueden saciar la sed de un viajero que llegue hasta su orilla a menos que beba, el Dharma de transmisión y realización no puede ser asimilado a menos que se practique.

Emprender el camino del Dharma sólo para protegerse de las enfermedades y de las influencias negativas en esta vida, o por miedo a los sufrimientos de los tres reinos inferiores en las vidas futuras, se denomina “Dharma para protegerse del miedo” y no es el modo correcto para empezar el camino.

Emprender el camino del Dharma únicamente para tener comida, ropa y demás cosas en esta vida o para conseguir la feliz recompensa de un renacimiento humano o divino en las vidas futuras, se denomina “Dharma que ambiciona lo bueno”.

Cuando se ha comprendido que todo el samsara carece de sentido y se emprende el camino del Dharma buscando el modo de liberarse, se denomina “practicar las enseñanas empezando por el principio del camino”.

Es inútil practicar el Dharma sin haber sido aceptados por un amigo espiritual. En la Sabiduría Trascendental Condensada se dice:

 

El Buda y las enseñanzas dependen del amigo espiritual.

Así lo dijo el Victorioso, personificación suprema de todas las cualidades.

 

Las enseñanzas del Buda son inmensas, sus transmisiones numerosas y cubren una inagotable variedad de temas. Sin la ayuda de las instrucciones esenciales de un maestro nunca sabríamos cómo condensar la quintaesencia de todas estas enseñanzas para ponerlas en práctica.

Una vez, cuando Yowo Atisha restaba en Tíbet, Khu, Ngok y Drom le preguntaron:

-Para conseguir la liberación y total omnisciencia ¿son más importantes las escrituras canónicas y sus comentarios o las instrucciones orales del maestro?

-Las instrucciones del maestro -respondió Atisha

-¿Por qué?

-Porque aunque conocieseis todo el Triptaka de memoria y fueseis muy expertos en metafísica, si practicáis sin la guía práctica de las instrucciones del maestro os alejaríais del Dharma.

-¿Podría resumirse la práctica según las instrucciones del maestro en guardar los tres votos y esforzarse en hacer el bien con cuerpo, palabra y mente?

-No hay el menor beneficio en ello -respondió Atisha.

-¡¿Cómo es posible?! -exclamaron.

-Puede que guardéis los votos perfectamente, pero a menos que tengáis la determinación de liberaros de los tres mundos del samsara, sólo estaréis creando más causas para seguir en el samsara. Quizás puede que os esforcéis día y noche en hacer el bien con cuerpo, palabra y mente, pero a menos que sepáis cómo dedicar esos méritos paraa la iluminación perfecta, dos o tres pensamientos negativos serán suficiente para destrozarlos completamente. Puede que seáis maestros o meditadores eruditos y respetables, pero si vuestras mentes no están libres de las ocho preocupaciones mundanas, cualquier cosa que hagáis será únicamente para esta vida y no encontraréis el camino que ayuda para las vidas futuras.

Esto se pone de manifiesto lo importante que es ser aceptado por un maestro, un amigo espiritual.

 

Si os examináis minuciosamente y comprobáis que poseéis las ocho libertades y las diez condiciones favorables, tenéis lo que se conoce como “una vida humana dotada de las dieciocho libertades y condiciones favorables”. Sin embargo, el Omnisciente Rey del Dharma, Longchempa, en su Tesoro que Colma los Deseos, específica dieciséis condiciones adicionales que imposibilitan la práctica del Dharma: los ochos estados sin libertad por impedimentos temporales y los ocho estados sin libertad debido a predisposiciones mentales incompatibles con el Dharma: de las cuales es también importante estar libre. Como dice el Tesoro que Colma los Deseos:

 

Perturbado por las cinco emociones negativas, estupidez, dominado por influencias negativas,

pereza, sumergido bajo el efecto de las acciones negativas pasadas,

dominado por otros, buscando protección de peligros y practicar hipócritamente;

éstos son los ocho impedimentos temporales que nos privan de libertad.

 

Ligado por fuertes trabas, conducta muy depravada,

sin hastío por el samsara, sin nada de fe,

regocijándose en actuar negativamente, falta de interés en el Dharma,

despreocupación por los votos y samayas;

éstas son las ocho predisposiciones incompatibles que nos privan de libertad.

 

2.3 LOS OCHO IMPEDIMENTOS TEMPORALES QUE NO NOS PERMITEN PRACTICAR EL DHARMA

Aquellos en quien los cinco venenos, es decir, las emociones negativas tales como odio hacia los enemigos, apego hacia los amigos y familiares, etcétera, son muy fuerte puede que deseen de vez en cuando poder practicar el Dharma auténtico. Pero como los cinco venenos son demasiado fuertes, dominan sus mentes la mayor parte del tiempo y les impiden practicar el Dharma correctamente.

Los seres muy estúpidos desprovistos incluso del menor atisbo de inteligencia, puede que quieran practicar el Dharma pero, siendo incapaces de entender ni las palabras ni el significado de las enseñanzas, nunca podrán estudiar, ni reflexionar, ni meditar.

Las mentes de los que han sido acogidos como discípulos por un falso amigo espiritual que enseña erróneamente la Visión y la Acción irán por caminos equivocados que estarán en contradicción con el Dharma auténtico.

Los que son demasiado perezosos y carecen de la menor diligencia aunque desean aprender el Dharma están siempre atrapados en la indolencia y el aplazamiento y nunca podrán lograr hacer nada.

Algunas personas con gran cantidad de acciones negativas y oscurecimientos, a pesar del esfuerzo que ponen en practicar el Dharma, no consiguen ningún resultado. Están sumergidos bajo un océano de su mal karma y pierden la confianza en el Dharma sin darse cuenta de que todo ello es el efecto de sus propias acciones del pasado.

Aquellos que están al servicio de otros y han perdido su independencia puede que deseen practicar el Dharma, pero las personas que los dominan no se lo permiten.

Aquellos que empiezan a practicar el Dharma por miedo a carecer de comida, ropa o a experimentar otras aflicciones con esta vida. Pero puesto que sus convicciones no son profundas, se dejan llevar por sus antiguos hábitos y se dedican a hacer cosas que no tienen nada que ver con el Dharma.

Otros que son impostores que, fingiendo practicar el Dharma, tratan de obtener bienes, prestigio y fama. Delante de otros aparentan ser practicantes, pero en sus mentes están únicamente interesados en esta vida, por lo que están apartados del camino de la liberación.

 

2.4 LAS OCHO PREDISPOSICIONES INCOMPATIBLES QUE NO NOS PERMITEN PRACTICAR EL DHARMA

Quienes están fuertemente ligados a sus compromisos mundanos, riquezas, placeres, hijos, familiares y demás, están tan sumidos en el constante esfuerzo que éstos requieren que no tienen tiempo para practicar el Dharma.

Los seres muy  depravados que carecen del menor atisbo de humanidad son incapaces de mejorar sus comportamientos, aunque encuentren a un maestro espiritual auténtico es difícil que puedan ir por el camino correcto. Como decían los seres sublimes del pasado: “Las cualidades del discípulo pueden moldearse, pero no su carácter”.

Una persona que nunca experimenta el menor temor ante los sufrimientos de esta vida o cuando oye hablar de los defectos del samsara y los renacimientos inferiores, no siente la necesidad de liberarse del samsara y por lo tanto no tiene ninguna razón para practicar el Dharma.

Si no se tiene ni un mínimo de fe en el Dharma auténtico y en el maestro, el acceso a la doctrina está bloqueado y no es posible emprender el camino de la liberación.

La gente que se complace en acciones dañinas y negativas y que es incapaz de controlar sus pensamientos, palabras o acciones está desprovista de cualquier noble cualidad y se halla alejada del Dharma.

Algunos sienten tanto interés en el Dharma y los valores espirituales como un perro en comer hierba. Puesto que no sienten ningún entusiasmo por el Dharma, nunca podrán desarrollar ninguna de sus cualidades.

Quienes habiendo entrado en el Vehículo General rompe sus votos y compromisos de bodhichitta no podrá escapar de los reinos inferiores y quedará aprisionado en los estados en los que no hay oportunidad de practicar el Dharma.

Quien habiendo entrado en el Vehículo de los Mantras Secretos deteriora los samayas con el maestro y los hermanos y hermanas espirituales provocará su propia ruina y la de los demás y destruirá cualquier posibilidad de realización espiritual.

Estas ocho predisposiciones nos alejan del Dhara y apagan la lámpara de la liberación.

Si no se examina cuidadosamente estos dieciséis factores que privan de la oportunidad de practicar, puede que en esta época degenerada uno parezca que dispone de todas las libertades y condiciones favorables y sea un auténtico practicante del Dharma. Sin embargo el líder en su trono, el lama bajo el palio, el ermitaño en la soledad de las montañas, el hombre que ha renunciado a los asuntos de estado, todas esas personas que se consideran como hombres buenos si están bajo la influencia de estas condiciones adicionales que privan de la oportunidad de practicar, aunque estén practicando el Dharma durante años, no estarán siguiendo el camino auténtico.

Por eso, en vez de asumir precipitadamente el aspecto de un practicante del Dharma, examinaos cuidadosamente para saber si disponéis o no de todas las treinta y cuatro libertades y condiciones favorables. Si disponéis de todas, alegraos y reflexionad a menudo y con sinceridad en lo difícil que es obtenerlas y que ahora que las habéis obtenido no las vais a malgastar y vais a practicar el Dharma auténtico pase lo que pase. Si descrubrís que caecéis de algunas de ellas, tratad de adquirirlas por todos los medios posibles.

Continuamente, es necesario que os esforcéis en examinar cuidadosamente si poseés o no todas as libertades y condiciones favorables. Si no examináis, con una sola que falte ya no tendréis oportunidad de practicar el Dharma auténtico. Si ejecutar una simple tarea cotidiana requiere la conjunción de numerosas causas y circunstancias, ¿tiene algo de extraño que la realización de nuestro objetivo último, el Dharma, sea imposible sin la conjunción de numerosos factores?

Pensad en un viajero que quiera hacerse un té. Para prepararlo necesita reunir muchos elementos: el cazo, el agua, la madera, el fuego, etcétera. De entre éstos, sólo encender el fuego es imposible sin el pedernal, el eslabón, algo de yesca, sus manos, etcétera. Si carece de alguno de ellos, la yesca por ejemplo, no podrá prepararlo aunque disponga de todo lo demás. Tendrá que olvidarse de hacer el té. Del mismo modo, si falta tan sólo una de las libertades o condiciones favorables, no es posible practicar el Dharma auténtico.

Si examináis vuestra mente cuidadosamente, os daréis cuenta  de que es realmente difícil poder reunir aun sólo las ocho libertades y las diez condiciones favorables básicas. Y de éstas, es más raro tener las diez condiciones favorables que las ocho libertades.

Alguien que nace como un ser humano, con todas sus facultades completas y en una zona central, pero mantiene un modo de vida en conflicto con el Dharma y no tiene fe en las enseñanzas del Victorios, sólo dispone de res de las condiciones favorables. Si obtuviese alguna de las otras dos que le faltan, todavía seguiría teniendo sólo cuatro. De entre las condiciones favorables, tener un modo de vida que no esté en conflicto con el Dharma es rarísimo. Si los pensamientos, palabras o acciones de una persona son negativos y todo lo que hace es sólo para esta vida, aunque disponga de una reputación de ser bueno y sabio, su modo de vida está en conflicto con el Dharma.

Lo mismo puede aplicarse a las cinco condiciones favorables circunstanciales. Si ha venido un buda, ha enseñado el Dharma y las enseñanzas todavía existen, pero no se ha traspasado el umbral del Dharma, sólo se dispone de tres de esas condiciones favorables. “Traspasar el umbral del Dharma” no significa solamente solicitar y recibir alguna enseñanza. El inicio del camino de la liberación es la convicción de que todo el samsara carece de sentido y la sincera determinación de liberarse de él. Para recorrer el camino del Gran Vehículo, lo esencial es haber generado bodhichitta sinceramente. Además, es necesario tener una confianza inquebrantable en las Tres Joyas Preciosas, de modo que uno no renunciaría a ellas ni para salvar su vida. Si no, sólo recitar oraciones y llevar hábitos amarillos no prueba que alguien sea un practicante de Dharma.

Aseguraos de que sabéis cómo identificar cada una de estas libertades y condiciones favorables e investigar si disponéis de ellas o no. Esto es de vital importancia.

 

  1. La reflexión usando ejemplo que muestran lo difícil que es encontrar las libertades y condiciones favorables.

El Buda dijo que es más difícil obtener un nacimiento humano que el hecho de que una tortuga que surgiera de las profundidades del océano pudiese pasar la cabeza por el orificio de un yugo de madera que estuviese flotando en la superficie de un océano y fuese movido por olas gigantescas.

Imaginad que el gran universo de un billón de mundos es un océano inmenso. Flotando sobre él hay una pieza de madera con un orificio que sirve para enlazar los cuernos de los bueyes de labranza. Este yugo es movido por las olas hacia el este, hacia el oeste… y nunca permanece en el mismo lugar por ni un solo momento. En las profundidades del océano vive una tortuga ciega que sólo sale a la superficie una vez cada cien años. Que el yugo y la tortuga se encuentren es algo realmente difícil. El yugo es un objeto inanimado y la tortuga no tiene intención de buscar el yugo. La tortuga siendo ciega no puede ver el yugo. si el yugo estuviese inmóvil en un sitio, habría alguna posibilidad de que se encontraran; pero está en continuo movimiento. Si la tortuga estuviera siempre nadando en la superficie, quizás encontrase el yugo; pero asciende a la superficie únicamente una vez cada cien años. Las posibilidades de que la tortuga y el yugo se encuentren son pues muy escasas. Sin embargo, por mera casualidad a tortuga podría deslizar su cabeza dentro del yugo. Pero aún más difícil que eso, según los sutras, es obtener una existencia humana con las libertades y condiciones favorables. Nagaryuna en su Consejo al Rey Surabhibhadra dice:

 

Obtener una vida humana es mucho más difícil que obtener la de un animal.

Tan difícil como que una tortuga introduzca su cabeza

dentro de un yugo errante en la superficie de un océano inmenso.

Así pues, príncipe de los hombres, practica el Dharma auténtico para que dé fruto.

 

Y Shantideva nos dice:

 

Renacer siendo humano es tan difícil, dijo el Buda,

como que una tortuga deslice su cabeza dentro de un yugo

sacudido por las aguas de un gran océano.

 

La dificultad de obtener un nacimiento humano se compara también con la de conseguir que se pegasen a una pared lisa los guisantes secos que se lanzasen sobre ella. O la de poder apilar guisantes sobre a punta de una aguja, ¡lo cual es difícil incluso con un sólo guisante! Es importante conocer estas comparaciones, procedentes del Sutra del Nirvana, y otras similares que se hallan en otros textos.

 

  1. La reflexión usando comparaciones numéricas

Si consideráis la cantidad y la variedad de seres, podréis apreciar que obtener una existencia humana es apenas posible. Haciendo comparaciones se dice que si los habitantes de los infiernos fueran tan numerosos como las estrellas que brillan por la noche, no habría más pretas que las estrellas visibles durante el día. Si hubiesen tantos pretas como estrellas por la noche, sólo habría tantos animales como estrellas por el día. Y si hubiese tantos animales como estrellas por la noche, sólo habría tantos dioses y humanos como estrellas por el día.

También se dice que hay tantos seres en el infierno como partículas de polvo en todo el mundo; tanto pretas como grandes de arena en el río Ganges; tanto animales como granos en un barril de cerveza y tantos asuras como copos de nieve en una tormenta; pero tan pocos dioses y hombre como partículas de polvo en una uña.

En general, una existencia en los mundos superiores es rara, pero una existencia humana dotada con todas las libertades y condiciones favorables es todavía mucho más rara. Si ahora investigamos la cantidad de animales que existen comparados con el número de seres humanos, podemos constatar que hay más insectos en verano en un pedazo de tierra o más hormigas en un hormiguero que seres humanos en todo el mundo. Si examinamos cuántos entre los seres humanos pueblan las zonas perifeŕicas donde las enseñanzas nunca han aparecido, veremos que los nacidos en lugares donde el Dharma se ha propagado son sumamente raros. E incluso entre éstos, sólo hay unos pocos durante un mismo periodo que posean todas las libertades y condiciones favorables.

Una vida humana se puede denominar una “preciosa vida humana” únicamente cuando todos los aspectos de las libertades y condiciones favorables están presentes; desde entonces en adelante se vuelve realmente valiosa. Pero si falta alguno de esos aspectos, aunque se posea una gran inteligencia, habilidad y conocimiento en el terreno de lo mundano, no se tiene una preciosa vida humana. Se tiene lo que se denomina una vida humana ordinaria, meramente una vida humana, una desventurada vida humana, una vida humana sin valor o una vida humana de la  cual uno regresa con las manos vacías. Es como no haber usado una “joya que  colma los deseos” a pesar de haberla sostenido en las propias manos, o como volver con las manos vacías de una tierra donde abundan el oro y las piedras preciosas.

 

Encontrar una joya preciosa no es nada

comparado con obtener esta preciosa vida humana.

Mirada cóm derrochan su vida

los que no sienten tristeza por el samsara.

 

Conseguir todo un reino no es nada

comparado con encontrar a un maestro perfecto.

Mirad cómo aquellos sin devoción

tratan al maestro como a un igual.

Que nos encomienden el mando de un país no es nada

comparado con recibir los votos del bodhisattva.

Mirad cómo aquellos sin compasión

lanzan sus votos al viento.

 

Ser el soberano del universo no es nada

comparado con recibir una iniciación tántrica.

Mirad cómo desechan la iniciación

aquellos que no guardan los samayas.

 

Ver al Buda no es nada

comparado con percibir la verdadera naturaleza de la mente.

Mirad cómo aquellos sin determinación

se sumergen de nuevo en los engaños.

 

Estas libertades y condiciones favorables no se consiguen por casualidad o debido a vuestra habilidad. Son el resultado de los méritos y la sabiduría acumulados durante muchas kalpas. Como decía el gran pandita Trakpa Guieltsen:

 

Esta existencia humana dotada con libertades y condiciones favorables

no es el resultado de vuestra iniciativa,

sino de los méritos que habéis acumulado.

 

Haber obtenido una existencia humana y dedicarla exclusivamente a efectuar acciones negativas, sin tener ninguna noción del Dharma, es algo más detestable que los reinos inferiores. Como Yetsun Mila le dijo al cazador Gompo Dorye:

 

Se dice, en general, que tener una existencia humana dotada con las libertades y condiciones favorables es algo valioso. Pero en alguien como tú no lo es.

 

Nada tiene más poder para arrastrarnos al fondo de los reinos inferiores que la existencia humana. Lo que hacéis con ella ahora mismo, sólo depende de vosotros:

 

Bien usado, este cuerpo es una nave hacia la liberación

Mal usado, es un ancla en el samsara.

Este cuerpo es el agente de todo bien y todo mal.

 

Es debido al poder de todos los méritos que habéis acumulado en el pasado que ahora habéis obtenido esta vida humana dotada con las dieciocho libertades y condiciones favorables. Olvidarse de lo esencial, el Dharma supremo, y dedicar la vida a adquirir ropa y comida y a dejarnos llevar por las ocho preocupaciones mundanas, sería desperdiciar estas libertades y condiciones favorables. Cuando llegue el momento de la muerte aunque os golpéis el pecho llenos de remordimiento será ya demasiado tarde, porque la elección equivocada ya estará hecha. Como se dice en el Bodhicharyavatara:

 

Si habiendo obtenido estas libertades

no se practica el bien,

nada puede haber más desatinado,

nada puede ser más estúpido.

 

Así, esta vida presente es el punto decisivo donde podéis elegir que vuestro futuro sea definitivamente mejor o peor. Si no la usáis para alcanzar el baluarte de la naturaleza absoluta en esta vida, será muy difícil en vidas futuras obtener de nuevo estas libertades. Una vez se renace en cualquiera de las formas de vida de los reinos inferiores, no se tiene ninguna noción del Dharma. Demasiado aturdidos para saber qué hacer y qué evitar, caeréis incesantemente cada vez en niveles más bajos de los reinos inferiores. Por lo tanto, reconoced que ahora es cuando tenéis que esforzaos y meditad constantemente, aplicando los tres métodos supremos: empezad con bodhichitta, haced la práctica sin conceptos y dedicad los méritos al final.

La seña de que esta práctica ha producido efecto en vuestras mentes es que seréis como gueshe Chengawa, que dedicaba todo el tiempo a practicar y nunca dormía. Gueshe Tompa le dijo:

-Hijo mío, será mejor que descanses. Vas a caer enfermo.

-Sí, debería descansar -contestó Chengawa-. Pero cuando pienso lo difćiil que es conseguir estas libertades y condiciones favorables no tengo tiempo para descansar.

Él recitó novecientos millones de mantras de Miyowa y nunca dormía. Debéis meditar hasta que esta clase de convicción se genere en vuestras mentes.

 

    Aunque he obtenido estas libertades, sobre pobre en el Dharma, que es su esencia.

    Aunque he entrado en el Dharma, malgasto el tiempo haciendo otras cosas.

    Bendícenos, a mí y a los seres estúpidos como yo,

para que podamos extraer la esencia de las libertades y condiciones favorables.