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Naturaleza de la Mente


“Se lee en los textos:

 

La causa primera es la naturaleza de buda.

 

Es, pues, necesario liberarse del error del samsara y alcanzar el Despertar insuperable. Sin embargo pensaremos ¿cómo podrían conseguirlo los mediocres de nuestra especie, incluso desplegando todos los esfuerzos posibles? Pero, ¿por qué, si nos aplicamos con fervor, no alcanzaríamos el Despertar, puesto que todos los seres animados, de los que formamos parte, poseen la naturaleza de buda, que es la causa misma de la budeidad? El Sutra de la absorción soberana afirma:

La naturaleza de buda está presente en todos los seres.

 

Y el Pequeño Sutra del nirvana:

Todos los seres poseen la naturaleza de buda.

 

El Gran Sutra del nirvana también dice:

 

A imagen de la nata, omnipresente en la leche,

la naturaleza de buda impregna todos los seres.

 

Y el Ornamento de los sutras:

La talidad* es la misma en todos los seres;

quien la ha purificado es tathagata*; en consecuencia,

todos los seres poseen la naturaleza del tathagata.

 

¿Por qué razones todos los seres poseen la naturaleza de buda? Porque el cuerpo absoluto*, la vacuidad, impregna todos los seres; porque en lo real*, la talidad, no hay distinciones, y porque todos los seres tienen el el potencial del Despertar. Los seres tienen la naturaleza de buda por estas tres razones. Citemos el Continuo insuperable:

 

Como el cuerpo del perfecto Despertar resplandece,

como la talidad es indiferenciada,

y como todos los seres tienen el potencial de buda*,

los seres poseen siempre la naturaleza de buda.

 

Cuando se dice que el cuerpo absoluto, la vacuidad, impregna los seres, significa que el buda es el cuerpo absoluto, que el cuerpo absoluto es vacuidad, y que la vacuidad impregna todos los seres. En consecuencia, los seres tienen la naturaleza de buda.

Cuando se dice que lo real, la talidad, es indiferenciada, quiere decir que entre la talidad de los budas y la talidad de los seres ordinarios no hay distinción de bueno o malo, de grande o pequeño, de alto o bajo, y que, en consecuencia, todos los seres tienen la naturaleza de buda.

¿Qué significa “todos los seres tienen el potencial del Despertar”? Que pertenecen a cinco familias:

 

El potencial interrumpido, el potencial incierto,

el potencial de los oyentes*, el potencial de los budas por sí mismos*

y el potencial del Gran Vehículo*:

estas cinco familias representan todos los potenciales del Despertar.

 

Los seres que poseen el potencial interrumpido tienen, según el gran maestro Asanga*, seis características: ignoran la contención frente a los demás y el sentimiento de vergüenza hacia sí mismos, no tienen compasión, etc. Pero, leamos cómo los describe Asanga:

 

Perciben los defectos del samsara pero no experimentan el más mínimo

hastío; oyen hablar de las cualidades de los budas pero no sienten ninguna

fe; ignoran la contención frente a los demás, la vergüenza respecto a sí
mismos y la compasión; se dan sin reserva a las acciones negativas* pero no
experimentan ningún arrepentimiento. La budeidad no es el destino de
aquellos marcados por estos seis rasgos.

 

En el Ornamento de los sutras, Asanga dice además:

Algunos actúan únicamente para dañar,

otros destruyen todo lo que es bueno,

aún otros no tienen ninguno de los méritos* necesarios para la liberación:
quienes carecen de las virtudes carecen de la causa (de la budeidad).

 

Cuando se dice que aquellos que poseen estas características tienen un “potencial interrumpido”, quiere decir que permanecerán largo tiempo en el samsara, no que nunca obtendrán el Despertar. Esforzándose con diligencia, también ellos pueden llegar a ser budas, tal como lo afirma el Sutra del loto blanco de la compasión:

 

Supón, Ananda, que un ser cuya suerte no es la de poder pasar más allá del sufrimiento, piensa en Buda y le lanza aunque sólo sea una flor al cielo.
Pues bien, entonces este ser habrá adquirido la posibilidad de alcanzar el
fruto del nirvana. De él, yo digo que boga hacia el nirvana y que acabará
por conseguirlo.

 

Los seres cuyo potencial es incierto dependen de las circunstancias, Por ejemplo, si siguen a un amigo espiritual* oyente, frecuentan a los oyentes o leen sus sutras, empiezan a creer en su doctrina, entran en su familia y ellos mismos alcanzan el nivel de un oyente.

Si las circunstancias les empujan hacia la vía de los budas por sí mismos o hacia la vía del Gran Vehículo, seguirán estas otras dos vías.

Los seres que tienen un potencial de oyente temen al samsara, creen en el nirvana y tienen poca compasión.

 

Tienen miedo de los sufrimientos del samsara,
creen firmemente en el nirvana
y no les gusta hacer el bien de los demás:
estos son los tres rasgos del potencial de los oyentes.

 

Aquellos que tienen un potencial de buda por sí mismo poseen las tres características precedentes, pero además son muy orgullosos, guardan en secreto a su maestro y les gusta permanecer solos en lugares desiertos.

 

Cansados del samsara, aman el nirvana,

su compasión es débil, enorme su orgullo,

su maestro es un secreto, les gusta estar solos:

en ellos el sabio reconoce el potencial de los budas por sí mismos.

 

Incluso cuando los seres de la familia de los oyentes y de los budas por sí mismo han emprendido sus vías respectivas y han alcanzado el fruto, este fruto no es el verdadero nirvana. Entonces, ¿en qué situacióń se encuentran? Están todavía marcados por la propensión a la ignorancia y poseen un cuerpo mental adquirido por el poder de las acciones no polucionadas. Están en un estado de concentración profunda* también no polucionado y, creyendo que es el nirvana, permanecen en él.

Pero, pensaremos, si no se trata del verdadero nirvana, no es lógico que el Buda haya enseñado estas dos vías. Sí, es lógico. Tomemos la imagen de los mercaderes que surcan el océano en busca de piedras preciosas. Durante el viaje, llegan a una tierra vasta y árida en la que se agotan y pierden el valor. Entonces piensan que no encontrarán nunca lo que buscan y se aprestan a retornar, cuando su capitán hace aparecer milagrosamente una gran ciudad y les invita a descansar para reponer fuerzas. Y bien, con aquellos a los que les falta valentía ocurre lo mismo. Cuando oyen hablar de la sabiduría* de los budas les invade el miedo, y se dicen que alcanzar la budeidad debe ser agotador, que nunca serán capaces. No emprenden la vía o, si lo hacen, volverán sobre sus pasos. Buda les muestra entonces la vía de los oyentes y la de los budas por sí mismos y les ordena descansar en los dos niveles del Despertar a los que conducen estas dos vías.

Leemos en el Loto blanco del Dharma sublime:

 

Así es como todos los oyentes

piensan que han alcanzado el nirvana.

Pero Buda les dice:

esto no es el nirvana, es un lugar de descanso.

 

Cuando han reposado en el nivel de los oyentes y de los budas por sí mismos, el Tathagata, que lo sabe, les exhorta a alcanzar la budeidad. ¿Cómo procede? Con su cuerpo, su palabra y su mente. Con su corazón emite rayos de luz que, por el simple contacto con el cuerpo mental de estos seres, les despierta de su concentración no polucionada. Luego les muestra la apariencia de su cuerpo y, mediante su palabra, les exhorta en estos términos:

 

Monjes, lo que habéis hecho no es suficiente, no habéis realizado vuestra tarea; vuestro nirvana no es el verdadero nirvana. Ahora, oh monjes, ¡acercaos al Tathagata! ¡Escuchadle! ¡Comprended!

Encontramos la misma exhortación en forma versificada en el Loto blanco del Dharma sublime:

 

También, monjes, hoy yo declaro

que esto todavía no es el nirvana.

Para alcanzar la sabiduría omnisciente,

armaos de un poderoso valor,

y esta sabiduría será vuestra.

 

Ante estas palabras, los oyentes y los budas por sí mismos generan por primera vez la mente del gran Despertar. Después de haber actuado como bodhisattvas durante un número incalculable de kalpas, alcanzan la budeidad. Esto también aparece en el Sutra de la entrada a Lanka.

El Loto blanco del Dharma sublime también dice:

 

Estos oyentes no han alcanzado el nirvana.

Pero, cuando hayan practicado la conducta de los bodhisattvas,

todos llegarán a ser budas.

 

Veamos ahora aquello que caracteriza al potencial del Gran Vehículo, estudiando sucesivamente:

  1. Los dos aspectos del potencial del Gran Vehículo.
  2. La esencia de este potencial.
  3. Sus diferentes nombres.
  4. Las razones de su superioridad.
  5. Sus dos fases.
  6. Sus marcas distintivas.

 

  1. Distinguimos el potencial innato y el potencial adquirido.

El potencial innato es la capacidad, que poseemos desde siempre, para hacer nacer todas las cualidades de los budas. Estamos naturalmente dotados.

El potencial adquirido es la capacidad de llegar a ser budas que se adquiere cultivando las raíces del bien.

  1. Estos dos potenciales permiten alcanzar la budeidad.
  2. A veces llamamos “semilla”, “elemento” o “naturaleza” a este potencial.
  3. El potencial de la familia del Gran Vehículo es eminentemente superior a los otros. Se dice que el de los oyentes y el de los budas por sí mismos son “inferiores” porque, para realizarlos plenamente, es suficiente que se borre el velo emocional*. El potencial del Gran Vehículo es supremo porque alcanza su perfección cuando se disipan los dos velos. Por ello, sobrepasa al potencial de los otros vehículos.
  4. Este potencial puede estar despierto o no despierto.

Está despierto cuando “alcanza perfectamente su fruto”. Entonces sus signos son visibles. No está despierto cuando “su fruto no se ha alcanzado perfectamente”. Entonces no aparecen.

¿Qué es lo que provoca el despertar de este potencial? Su despertar se produce cuando las condiciones desfavorables están ausentes y las favorables presentes. En el caso contrario, el potencial permanece dormido.

Las condiciones desfavorables son cuatro: renacer en un estado privado de libertad, carecer de las propensiones necesarias, dedicarse a las actividades negativas y tener una mente oscurecida.

Las condiciones favorables son dos. La primera depende de otro: es el hecho de recibir la enseñanza del Dharma. La segunda depende de uno mismo: es la actitud mental adecuada que consiste, entre otras, en aspirar al bien.

  1. Los signos distintivos del potencial del Gran Vehículo son aquellos que indican la pertenencia a la familia de los bodhisattvas. Leemos en el Sutra de los diez dharmas:

El potencial de los bodhisattvas de mente superior

se reconoce por sus signos,

como el fuego por el humo

y la presencia del agua por los patos.

 

¿Cuáles son los signos que caracterizan al bodhisattva? Con el cuerpo y la palabra es suave naturalmente, sin recurrir a los antídotos; su mente desconoce la hipocresía; y finalmente, es benevolente con los seres y les ama siempre.

En el Sutra de los diez dharmas:

 

Ni violento ni colérico

y desprovisto de hipocresía,

ama a todos los seres:

así es el bodhisattva.

 

Además, la compasión por los seres precede cada una de sus acciones, tiene fe en las enseñanzas del Gran Vehículo, acepta pacientemente, las tareas difíciles y práctica de manera auténtica las raíces de bien relacionadas con las seis virtudes trascendentes. Leemos en el Ornamento de los sutras:

 

Compadecerse antes de actuar,

tener fe, ser paciente

y practicar auténticamente el bien:

tales son las marcas de este potencial.

 

Entre estos cinco potenciales de buda, el de los bodhisattvas permite alcanzar la budeidad a corto plazo. Se le llama “causa próxima”. El potencial de los oyentes y el de los budas por sí mismos permiten alcanzar la budeidad a largo plazo; se les llama “causas lejanas”. En cuanto al potencial incierto, a veces es causa próxima, a veces es causa lejana. El término “potencial interrumpido” remite simplemente a una idea de duración; no significa que la budeidad sea imposible para siempre, sino que constituye una causa “extremadamente alejada”.

Y como resultado, puesto que los seres pertenecen a una u otra de estas familias, poseen la naturaleza de buda y, por las tres razones citadas antes, esta verdad se aplica a todos.

¿A qué podemos comparar el potencial de buda? A la plata que se encuentra en el mineral de plata, al aceite en el grano de sésamo o a la nata en la leche; de manera que con el mineral podemos hacer plata, con el grano de sésamo, aceite y con la leche, nata. En efecto, del ser ordinario es posible hacer un buda.”

 

Extraído de “El Precioso Ornamento de la Liberación” de Gampopa Sönam Rinchen, 2008 Ediciones Chabsöl, versión española. Páginas 29 a la 34. Adquiera este libro haciendo clic aquí.

 

*Acción negativa: sdig pa, mi dge ba “acción que genera sufrimiento” (Dudjum Rinpoché),”que produce un resultado desagradable previsible” (Gran diccionario Tibetano-chino (bod rgya tshig mdzod chen mo) Pekín, 1985), Otra posible traducción: acto dañino, demérito.

Amigo espiritual: dge ba’i bshes gnyen (sct. kalyânamitra), amigo que muestra el camino del bien, sinónimo de “maestro espiritual”.

Asanga: thos med, (siglo IV), uno de los “Seis Ornamentos” que son lo más grandes comentadores de las enseñanzas de Buda. Fundador de Yogachara (o Chittamatra) y autor de numerosos tratados, especialmente de las cinco enseñanzas esenciales que recibió Maitreya; de las cuales, las más célebres son el Ornamentos de los sutras (mdo sde rgyan) y el Continuo Insuperable (rgyud bla ma).

Buda por sí mismo: rang sangs rgyas (sct. pratyekabuddha), un ser llegado al final del samsara que, estudiando la naturaleza del origen dependiente sin la ayuda de un maestro, ha realizado la irrealidad de todos los fenómenos.

Concentración profunda: ting nge ‘dzin (sct. samâdhi), estado de la mente perfecta y continuamente focalizado sobre un objeto de investigación o cualquier otro objeto.

Cuerpo absoluto: chos sku, ver los Tres Cuerpos.

Gran Vehículo: theg pa chen po (sct. mahâyâna), uno de los dos (el otro es el Pequeño Vehículo) o tres (si se añade el Vehículo de los Tantras) vehículos o grandes vías del budismo. Se llama “grande” a causa del coraje, la intención, la práctica, la sabiduría, los métodos, el resultado y la actividad del bodhisattva, ue son superior a los del Pequeño Vehículo.

Mérito: dge ba, bsod nams (sct. punya), huella viirtuosa, o más exactamente, energía positiva ligada a los pensamientos, palabras y acciones benéficas o bondadosas. Los méritos crean condiciones favorables para la eclosión del conocimiento, pero no conducen a él por sí mismos.

Oyente: nyan thos (sct. shrâvaka), adepto del Pequeño Vehículo, cuyo fin es alcanzar la liberación del samsara como arhat.

Potencial de buda: rigs (sct. gotra), lit. “familia”, soporte, germen, embrión de buda, potencial de Despertar que se encuentra en cada ser y sin el cual sería imposible llegar a ser buda. Sinónimo de “naturaleza de buda” de gshegs snying po).

Real: chos nyid (sct. dharmatâ), “la naturaleza vacía” (Gran diccionario Tibetano-chino (bod rgya tshig mdzod chen mo) Pekín, 1985).

Sabiduría: ye shes, lit. “conocimiento primordial”, “el conocimiento (shes) presente desde siempre (ye nas), la conciencia despierta, vacía y luminosa, que habita naturalmente en el continuo psíquico de cada ser” (Gran diccionario Tibetano-chino (bod rgya tshig mdzod chen mo) Pekín, 1985).

Tres Cuerpos: sku gsum (sct.trikâya), tres aspectos del Despertar último, o budeidad, tres “formas” que revisten los budas: el cuerpo absoluto (dharmakâya) el cuerpo del perfecto gozo (sambhogakâya), y el cuerpo de manifestación (nirmanakâya). El primero designa la vacuidad, inefable e imperceptible para otros seres; los otros dos, llamados “cuerpos formales”, son la manifestación espontánea del cuerpo absoluto que acude para socorrer a los seres.

Talidad: de bzhin nyid, “el espacio absoluto libre de elaboraciones conceptuales” (Gran diccionario Tibetano-chino (bod rgya tshig mdzod chen mo) Pekín, 1985).

Tathagata: de bzhin gshegs pa, lit. “ido así”, sinónimo de buda, aquel que ha “realizado la talidad”.
Velo: sgrib pa, lo que oculta lo real e impide realizar el Despertar total. Se distinguen dos velos principales: el velo de las emociones negativas (nyon mongs pa’i sgrib pa), (sct. kleshâvarana) -deseo, cólera, celos, etc.,- que impiden la liberación del samsara; y el velo cognitivo (shes bya’i sgrib pa), (sct. jneyâvarana) -la creencia en la realidad de las cosas por sí mismas-, que impide la omnisciencia. (Otra posible traducción: oscurecimiento).