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Las Seis Paramitas


«Los preceptos de la aplicación de la bodhichitta:

las seis perfecciones trascendentales

La generosidad, la disciplina, la paciencia, la diligencia y la concentración son las cinco primeras perfecciones trascendentales y son el aspecto de la práctica de los medios hábiles. La sexta, la sabiduría, corresponde a la acumulación de la sabiduría primordial.

 

2.1 LA GENEROSIDAD TRASCENDENTAL

La generosidad puede ser de tres clases: la generosidad material la generosidad espiritual y la protección del miedo.

 

2.1.1 La generosidad material

    Hay tres clases de generosidad material: la generosidad corriente, la gran generosidad y la generosidad excepcional.

La generosidad corriente

Se trata de dar cualquier cosa material, incluso tan sólo unas cuantas hojas de té o un bol de cebada. Si se da con una intención perfectamente pura, la cantidad no tiene importancia. En La Confesión de las Caídas se habla de: “el efecto positivo de dar un simple bocado de comida a un ser nacido en el reino animal”. Se dice que los Victoriosos, hábiles en medios y dotados de gran compasión, son capaces de ayudar a tantos pretas como granos de arena en el río Ganges con tan sólo una gota de agua o un grano de cebada usando el poder de los dharanis, mantras y otras técnicas.

Las “ofrendas quemadas” blancas y rojas benefician inmensamente a los pretas que se mueven por el espacio. Los espíritus que normalmente se alimentan con la vida de otros seres quedan satisfechos temporalmente con el olor de las ofrendas quemadas, y sus mentes son liberadas por darles el Dharma. Debido a esto, estos espíritus no atentan contra la vida de otros y muchos seres son así protegidos del peligro de morir. Esto es proteger del miedo. Por lo tanto esta práctica de ofrendas quemadas corresponde las tres clases de generosidad.

Puesto que las ofrendas de tormas de agua y las ofrendas quemadas son fáciles de hacer y muy efectivas, tratad de practicarlas de forma regular e ininterrumpida. Es conveniente ofrecer cada año cien mil tormas de agua.

Cuando la gente posee unos pocos bienes o riquezas, se aferra a ellas con las garras de un moribundo, sin usarlas para esta vida ni para las futuras. Sea cuanto sea lo que poseen, todavía piensan que no tienen nada y se lamentan como si estuviesen muriéndose de hambre. Este comportamiento produce de inmediato un efecto similar a la causa consistente en una experiencia como la del reino de los pretas.

Evitad actitudes de ese tipo y tratad de ser generosos haciendo ofrendas a las Tres Joyas, dando en caridad a los pobres… Como dice Yetsun Mila:

 

“Sacaos la comida de la boca y dadla en caridad”.

 

De otro mod, si uno se deja esclavizar por los deseos egoístas, incluso aunque tenga todas las riquezas del mundo seguirá sintiendo que no tiene suficiente. Incapaz de usar lo que posee, todavía pensará que si hace ofrendas o da en caridad tendrá que buscar luego o en otra parte lo que ahora dé.

En regla general, el Buda dio enseñanzas sobre la generosidad material y otras prácticas que implican el uso de posesiones materiales, destinadas principalmente a los bodhisattvas laicos. En cuanto a los monjes, lo importante es simplemente aprender a tener pocos deseos estando satisfecho con lo que uno tiene y practicar, con determinación y sin tener en cuenta las dificultades, el triple entrenamiento del camino superior en las ermitas de las montañas y los lugares solitarios.

Algunos practicantes abandonan sus prácticas espirituales para dedicarse al comercio la agricultura y otras actividades, y acumulan riquezas por medio del fraude y las acciones negativas. Después ellos alardean de que practican el Dharma haciendo ofrendas y actos de caridad con las ganancias que han obtenido. Pero:

 

“Cuando no se practica el Dharma según el Dharma, el Dharma puede ser la causa de malos renacimientos”.

 

Esa actitud es absurda. Es importante, por lo tanto, estar siempre y en todas las circunstancias satisfecho con lo que uno tiene.

 

La gran generosidad

Consiste en ofrecerles a otros algo que es especial o que uno valora excepcionalmente, como su propio caballo o elefante, su hijo o hija…

 

La generosidad excepcional

Consiste en ofrecer vuestros propios miembros, cuerpo o vida. Ejemplos de ello son el príncipe Gran Valor que le dio su cuerpo a una tigresa que estaba muriendo de hambre. Nagaryuna que le dio su cabeza al hijo del rey Surabhibhadra, y la princesa Mandabhadri que le dió también su cuerpo a  una tigresa hambrienta. este tipo de generosidad sólo pueden practicarla aquellos que están en alguno de los niveles de los bodhisattvas. Los seres corrientes no están capacitados para practicarla. De momento contentaos con dedicar mentalmente sin ningún apego vuestro cuerpo, vida y riquezas para el beneficio de los demás, pidiendo que algún día seáis capaces de darlos realmente.